Abierto Mexicano de Tenis deja la arcilla por el cemento
La metamorfosis del Abierto Mexicano de Tenis duró 62 días, tiempo suficiente para decir adiós a la arcilla y darle la bienvenida a la nueva era del AMT: el cemento, la cancha dura.
Poco más de dos meses requirió Novagrass, empresa encargada de las obras, para diseñar la 'nueva cara' del torneo más importante de Latinoamérica, que este año será el anfitrión del británico Andy Murray y del español David Ferrer, sexto y quinto sembrados en el ranking de la ATP.
En noviembre pasado, RÉCORD recorrió el complejo donde más de 20 trabajadores iniciaron la remoción de la arcilla, para después aplicar una base de asfalto en las cinco canchas que se utilizarán.
Dos meses después, te presentamos cómo cambió el aspecto de la cancha central del AMT.
Las canchas de Acapulco son una réplica de las que existen en el Masters de Indian Wells, el material que se utilizó es de la empresa estadounidense Plexipave, la misma que proveedora del US Open y en el Abierto de Australia.
"Estamos iniciando una nueva etapa para el torneo con esta superficie que confiamos nos funcionará muy bien. Habrá muchos cambios para este año en el estadio, se ampliaron algunas zonas de palcos, las redes, las butacas... las mallas ciclónicas son completamente nuevas, porque queremos mostrar esta nueva cara que tiene el Abierto Mexicano de Tenis", afirmó Rafael Bibiano, subdirector de infraestructura del AMT.
Otra modificación para este año es el cambio del miniestadio, que hasta el año pasado se encontraba en la cancha 2 junto al estadio central, y a partir de este 2014 se ubicará al fondo del complejo, donde se encuentra la cancha 5 y en el que mil 200 personas podrán observar los partidos de tenis.
De acuerdo con Bibiano, los inspectores de la ATP y de la WTA estarán en Acapulco cuatro días antes de que comience el torneo para certificar los cambios en la sede del evento, y dejar todo listo para que el 24 inicie la 'nueva era' del Abierto Mexicano de Tenis.