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Abramovich cumple diez años como dueño del Chelsea

Chelsea se coronó Campeón de la Europa League | AP
Era el 1 julio de 2003 cuando el magnate ruso puso en la mesa 213 millones de dólares para hacerse de los Blues

REDACCIÓN RÉCORD

El 1 de Julio de 2003 es un día muy significativo en la historia de la Liga Premier. Aquel día no se definió el mejor campeonato de la historia, se jugó el mejor partido o se anotó el gol más bonito. Ese día Roman Abramovich compró al Chelsea, en lo que se considera la transacción que cambió para siempre el devenir del balompié inglés en cuestión monetaria y, por ende, deportiva.

Hoy se cumple una década de aquella transacción, la cual se logró en solo unos días, contrario a lo que podría pensarse de que habían sido meses de negociaciones entre los involucrados.

Era el 27 de junio en el oeste de Londres cuando Keith Harris, el banquero que asesoraba a los Blues, recibió una llamada del entonces presidente del club, Ken Bates, quien había conocido a Abramovich el día anterior.

El magnate ruso, jamás involucrado en el futbol hasta entonces, le hizo una oferta de 60 millones de libras (92 mdd) por todas las acciones del club, además de pagar una deuda que oscilaba en 80 millones (120 mdd).

Abramovich tomó como objetivo principal al Chelsea, pese a que antes se había acercado al Tottenham, porque su obsesión era estar inmerso en la Liga de Campeones y el club londinense había clasificado al torneo en el último día de la temporada anterior con un triunfo de 2-1 sobre el Liverpool.

En medio de todo también estaba Trevor Birch, gerente general de los Blues y que el 21 de junio fue el primero en darse cuenta que algo ‘gordo’ estaba por venir. Representantes del banco UBS le dijeron que a un grupo poderoso de Rusia le interesaba invertir en el Chelsea.

Y todo se resolvió en un santiamén; la noche del martes 1 de julio se oficializó la venta, la cual se anunció al día siguiente.

Bates, que había comprado al equipo en 1982 por un millón de libras, salió con una ganancia de 17 millones tras la operación que se valuó, entre compra de acciones y pago de deudas, en 140 millones de libras (213 mdd).

"En toda mi vida jamás conduje una negociación tan rápida”, dijo Harris, quien aceptó que en ese
momento se dio cuenta que una revolución acababa de comenzar:

"Les sugerí (a los rusos) que si querían ganarse la aceptación de los aficionados debían gastar para reforzar. Sin problemas soltaron 120 millones de libras (183 mdd)”. "Era como estar jugando futbol de fantasía”, aceptó Trevor Birch.

En cuestión de semanas llegaron al club Glen Johnson, Alexey Smertin, Geremi, Juan Sebastián Verón y otros. Muchos pensaron que el encanto duraría muy poco y que Abramovich se aburriría muy pronto de su juguete nuevo.

Fue el inicio de una ‘tradición’: Diez años después, con Roman más poderoso que nunca y ya con los títulos
que soñó, es tiempo de reconocer que aquella compra del Chelsea cambió la historia del futbol inglés y europeo para siempre.