Andar en bicicleta, lo de hoy en Londres
FRANCISCO SÁNCHEZ | LONDRES
Eficiencia, calidad y durabilidad son los adjetivos que podrían definir al sistema de transporte londinense (TFL, por sus siglas en inglés), el cual no se ha quedado atrás en el concepto ambientalista de los Juegos Olímpicos de 2012, evento para el que se han invertido 6.5 billones de libras sólo para su operación.
Pero más allá de la infraestructura que se le dotará al ‘Tube’ (o Underground), destaca la presencia de un nuevo medio de transporte que toma fuerza entre la población: la bicicleta.
Poco a poco este vehículo va ganando terreno en una metrópoli que no es ajena a los problemas de tránsito. Es tal su penetración que una compañía financiera (Barclays) se ha apropiado del control de las mismas y ahora, mediante una tarjeta electrónica, el usuario puede tomar una de las bicicletas estacionadas en zonas específicas y transitar con ella.
Parte de la magia tiene que ver con una cuestión económica: si se utiliza la bicicleta menos de 30 minutos, el viaje es gratis. De lo contrario, se pagará una libra por día. Desde su introducción, en 2007, se registan tres millones de viajes.
Es por esta razón que se ha pensado en ampliar los límites de la ruta hasta las orillas del Parque Olímpico, lugar por el cual transitarán un promedio de 240 mil personas por día.
Además de éstas, por las calles de Londres circularán, a partir del próximo año, unos autobuses que conservan la característica de ser de doble piso, pero que contaminan 40 por ciento menos debido a su tecnología Diesel Electric Hybrid, pero no serán los únicos, pues también rodarán los ‘Source London’, automóviles eléctricos.
Lo anterior, debido a que la ambición del alcalde Boris Johnson es que Londres sea la capital de los vehículos eléctricos de Europa.
El metro londinense así como los otros sistemas de transporte sobre rieles, el ‘Overground’ (tren elevado) y el DLR (una especie de tren ligero) serán los principales encargados de llevar a su destino a los miles de aficionados.
Para ello, el Overground construirá 65 trenes más, mientras que el DLR incrementarán en 55 el número de vagones.