Cada quien con su propio examen de conciencia
Darwin Quintero expresó su malestar por una nota que se publicó hoy en RÉCORD escrita por un servidor. En este blog que es ya de opinión, les comparto que no es nada personal ni con intereses de por medio, simplemente es lo que arrojó mi quehacer periodístico al preguntar con fuentes en el interior del club sobre algunos de los motivos por los que el colombiano pudo estar en la lista de transferibles.
Dichas fuentes prefieren mantener el anonimato y eso también es válido y se debe respetar en el periodismo. Hoy mismo otra de ellas me corroboró que el futbolista cafetalero es una persona que se siente como si "caminara entre las nubes", es decir, que le falta humildad, dejar en ocasiones la prepotencia. Ratificando lo que ya se expuso de que era "agrandado" y "enfadoso".
Una más que con jugadores como Oribe Peralta, Osvaldito Martínez o Chepe Guerrero mantiene buena relación, pero ellos por lógica no son la mayoría del plantel. Por supuesto son opiniones y cada quien forma su propio juicio; mi labor es mostrarlas al tener intención de investigar sobre este tema.
También es un hecho que en lo futbolístico Ricardo La Volpe prefiere a otro jugador en su lugar, un motivo más. Al final, sé que nadie es monedita de oro, pero si cierto comportamiento fue evidente que ya le dio problemas -no se puede borrar un altercado en el Mundial de Clubes de 2015 con Rubens Sambueza-, se debe hacer todo lo posible para mejorar a través de un autoanálisis si así lo considera necesario.
Respecto al trato con los medios de comunicación, Quintero tampoco es muy adepto a las entrevistas, pero eso también se respeta y en este sentido nunca tuve ningún conflicto con él o discusión. Insisto, esto que se publicó fue por el deseo periodístico de conocer y tratar de exponer qué sucede con la situación de Darwin al aparecer como transferible; por supuesto nadie en ningún momento me dijo o me orientó a escribirlo para afectarlo.
Del plato a la boca se cae la sopa
Ricardo La Volpe quería sí o sí a Avilés Hurtado en el América y las negociaciones entre Tijuana y América parecían tener buen rumbo. Pero la actitud del jugador de no querer venir a Coapa fue definitiva para cerrar el trato y finalmente todo se cayó por iniciativa de la directiva de las Águilas que no lo vio con buenos ojos.