Checo dará exhibición en Guadalajara
REDACCIÓN RÉCORD
En su camino a Melbourne, Australia, donde, dentro de cuatro semanas, se convertirá en el quinto piloto mexicano de Fórmula Uno, Sergio Pérez hace escala en su tierra, en Guadalajara, donde vivirá uno de los varios momentos imborrables de su carrera.
Al mediodía de este sábado, Checo se llenará de la energía y motivación que le darán los miles de tapatíos que acudan a su llamado y al de su Sauber C29. Las calles del Centro Histórico de la capital de Jalisco tendrán un evento único: Pérez, el primer volante nacional de la máxima categoría en 30 años, ofrecerá una pequeña e imperdible demostración de velocidad, una muestra de lo que México está por vivir de nuevo: la F1.
"Me siento muy bien, contento e ilusionado con este evento, esperando que todos lo disfrutemos. Será un día inolvidable que viviremos al máximo”, aseguró Sergio, que ayer estuvo presente en la Plaza de Armas de Guadalajara, durante el armado público del monoplaza que conducirá esta mañana, el cual convocó a miles de aficionados.
Pérez, integrante de la Escudería Telmex, además de estar al pendiente de todos los detalles del ensamblaje del bólido, realizado por mecánicos de Sauber, se dio tiempo de regalar fotos y autógrafos a sus seguidores, que este sábado, rondarán los 120 mil.
El ‘road-show’ iniciará a las 10:00 horas, con una demostración del cuerpo de motociclistas local, que será seguida por la presentación de las mascotas de los Juegos Panamericanos 2011, también en Guadalajara: Huichi, Leo y Gabo.
Después, aparecerán sobre la ‘pista’ –que conformarán las calle Corona, Morelos, Federalismo y las avenidas Juárez y 16 de septiembre- los autos NASCAR de Antonio Pérez –hermano de Sergio- y Germán Quiroga, los últimos dos Campeones de la NASCAR México.
Así, aparecerá el C29, modelo de Sauber de la temporada 2010, pero dispuesto con la pintura y diseño exterior que tendrá este año, además de patrocinadores únicos para la ocasión, como Apasco e Infinitum.
Checo rodará a una velocidad máxima de 160 kilómetros por hora sobre el circuito de 1.2 kilómetros. Serán dos sesiones de ocho minutos cada una, con un descanso de 20 entre ambas: en total, 16 minutos para disfrutar un F1 manejado por el piloto que México espero por 30 años. Será una jornada para el recuerdo.