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'Checo' y 'Guti' ya son VIP en la F1

SAUBER MOTORSPORT
Sergio Pérez y Esteban Gutiérrez, en el selecto grupo de pilotos que tendrán la Súper Licencia para rodar en la F1 en el 2011

CÉSAR HERRERA

La Fórmula Uno es exclusiva por cualquier lado que se le vea. Hasta en su ‘tramitocracia’ –vale aclarar, término inexistente en los diccionarios, pero que sirve para acusar enmarañados papeleos burocráticos–.

El pináculo del deporte motor exige a sus participantes el permiso de conducir más difícil de conseguir en el planeta.

Una limitada y extremadamente onerosa ‘Súper Licencia’. Es sencillo, sin Súper Licencia, ningún piloto puede tomar parte de un Gran Premio del Campeonato Mundial de Fórmula Uno, la máxima categoría del automovilismo.

La Federación Internacional de Automovilismo (FIA) es el único organismo capacitado para otorgar –o negar– este documento mediante el cumplimiento de un detallado proceso de solicitud y aplicación.

Si cumplir los requisitos para ser acreedor a una Súper Licencia es complicado –hay pilotos del más alto calibre, como el francés Sebastien Loeb, Multicampeóndel Campeonato Mundial de Rallies (WRC), quienes no han logrado obtenerla–, pagarla tampoco es cosa fácil.

Su costo es confidencial, pero en los últimos años, el permiso ha rondado los 15 mil dólares (180 mil pesos) anuales, sin contar que, para su renovación, la FIA cobra una cuota fi ja –dos mil 500 dólares (30 mil pesos)– por cada punto que el piloto en cuestión haya sumado en la temporada previa.

Por ejemplo, para correr la temporada 2009, el entonces Campeón Mundial, Lewis Hamilton, pagó casi 300 mil dólares (tres millones 600 mil pesos) en su renovación.

Las primeras Súper Licencias mexicanas en casi 30 años ya están en trámite. Sergio Pérez y Esteban Gutiérrez enviaron sus respectivas solicitudes a finales del año pasado, tras la sesión de pruebas que cumplieron con Sauber en noviembre en Abu Dhabi.

Checo, piloto titular del equipo helvético, libró sin problemas los requisitos, al ser el actual Subcampeón de la GP2 Series, categoría antesala de la Fórmula Uno. En tanto, Esteban, volante reserva de Sauber en la temporada 2011, debió apegarse al criterio final para el otorgamiento de la Súper Licencia: una destacada trayectoria en autos fórmula y al menos 300 kilómetros recorridos en un ‘test’ con el equipo que lo firmó –algo que ‘Guti’ cumplió en los Emiratos Árabes–.

La Organización Mexicana del Deporte Automovilístico (OMDAI), encargada del trámite de Sergio Pérez y Esteban Gutiérrez ante la FIA, recibirá ambas Súper Licencias, a más tardar, dos semanas antes del Gran Premio de Bahrein, primera fecha de la Fórmula Uno 2011, aunque éstas podrían quedar listas en los siguientes días, antes del primer entrenamiento de pretemporada de la categoría, que se realizará en el circuito de Valencia, España, el 1 de febrero.

En la eterna lucha interna entre pilotos, equipos y organizadores de la Fórmula Uno, la Súper Licencia ha sido una útil arma política en manos de la Federación Internacional de Automovilismo (FIA).

Siempre fue necesario un permiso de conducir único para la máxima categoría, pero con la masificación del deporte y la llegada de los gigantescos ingresos publicitarios de la mano de las transmisiones televisivas, la Súper Licencia se fue transformando hasta lo que es actualmente: un requisito indispensable, pero asombrosamente costoso. La FIA se apega a una premisa lógica: ¿en  verdad es cara la Súper Licencia junto a los millonarios ingresos de los pilotos?  

En 2008, el entonces presidente del organismo, el británico Max Mosley, amagó a la parrilla: ‘Pueden correr en cualquier otro lugar  si no son capaces de pagar las licencias’.

La Asociación de Pilotos de Grandes Premios (GPDA) respondió con una negativa de renovación.

La paz se firmó con la intención conjunta de reducir el costo  

Súper Licencia, un lujo necesario

En la eterna lucha interna entre pilotos, equipos y organizadores de la Fórmula Uno, la Súper Licencia ha sido una útil arma política en manos de la Federación Internacional de Automovilismo
(FIA).

Siempre fue necesario un permiso de conducir único para la máxima categoría, pero con la masificación del deporte y la llegada de los gigantescos ingresos publicitarios de la mano de las
transmisiones televisivas, la Súper Licencia se fue transformando hasta lo que es actualmente: un requisito indispensable, pero asombrosamente costoso.

La FIA se apega a una premisa lógica: ¿en verdad es cara la Súper Licencia junto a los millonarios ingresos de los pilotos?

En 2008, el entonces presidente del organismo, el británico Max Mosley, amagó a la parrilla: ‘Pueden correr en cualquier otro lugar si no son capaces de pagar las licencias’.

La Asociación de Pilotos de Grandes Premios (GPDA) respondió con una negativa de renovación. La paz se firmó con la intención conjunta de reducir el costo del documento para 2009 y 2010, aunque nunca se informó públicamente de un nuevo tabulador de costo.

Su precio es, empero, confidencial. Sin embargo, el tema de la Súper Licencia siempre está listo para subir a la mesa. El año pasado, luego de que Lewis Hamilton protagonizara un incidente vial en Melbourne, durante la realización del Gran Premio de Australia, la FIA llamó a todos los pilotos de F1 a mantenerse libres de problemas de tránsito en cualquier lugar del mundo, ya que corrían riesgo de ver canceladas sus Súper Licencias.

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