Japón se corona como líder en el Grupo B
OMAR HERNÁNDEZ
Fue el último en llegar a la Copa y el primero en irse. La selección de Argentina Sub-17 se despidió del Mundial de la categoría tras caer por 3-1 con Japón y sumar sólo tres puntos en el Grupo B. Mientras que los asiáticos se convirtieron en el líder del sector gracias al empate a un gol de Francia con Jamaica.
Apenas habían transcurrido cinco minutos de partido cuando Japón se fue adelante en el marcador. Un tiro de media distancia de Naoki Kawaguchi quedó suelto en el área tras el rechace del portero argentino, Nicolás Sequeira, y llegó Daisuke Takagi para empujarla a la red.
El equipo sudamericano buscó la reacción y tuvo en Lucas Pugh a su principal referente en ataque pues tuvo en sus pies un par de disparos que se fueron desviados de la portería nipona.
Las oportunidades de Japón al ataque eran pocas, pero cuando lo hacía se notaba un peligro latente.
Al minuto 20, los del sol naciente consiguieron el segundo de la tarde. Un remate de cabeza de Naomichi Ueda, tras un tiro de esquina, que se fue a anidar en la portería de Sequeira ante una selección argentina atónita, que no creía lo que estaba pasando.
Argentina insistía en reaccionar. Al 24’, Ocampos lo manifestó con un tiró de zurda dentro del área que se fue por encima de la portería. Cuatro minutos más tarde, Lucas Vera Piris lo intentó también, pero su tiro fue a las manos del portero, Ayumi Niekawa.
Japón, por su parte, siguió exhibiendo la debilidad defensiva sudamericana que sufría cada vez que los asiáticos se disponían a atacar.
Para la segunda mitad, Argentina seguía teniendo el balón pero sin saber qué hacer con él. Ahora el contragolpe era la mejor arma de los japoneses que seguían luciendo peligrosos cuando atacaban, pero no podía finiquitar el partido por esta vía pues fallaron numerosas ocasiones de gol.
Sin embargo, la expulsión de Martin Montero al 68’, terminó por descomponer al equipo sudamericano y Japón se convirtió en el dueño del partido. Como cascada caían las oportunidades de gol hasta que llegó el tercero de Hiroki Akino que sentenció el partido.
Un centro de Suzuki por izquierda fue rematado en dos oportunidades por Akino para decretar al vencedor del cotejo y regresar a la histórica camiseta Argentina a casa.
Tras varias fallas de los samurái que pudieron hacer una goleada escandalosa, llegó una pintura de gol por parte de Brian Ferreira, cuando al 87 mandó un tiro de casi media cancha que infló la red, únicamente para decorar el fracaso argentino en el Mundial Sub 17.