Real Sociedad, campeón de la Copa del Rey tras vencer al Atleti en tanda de penales
La fe mueve montañas, pero en San Sebastián, la fe viste de txuri-urdin y detiene penaltis. La Real Sociedad se ha proclamado campeona de la Copa del Rey 2026 tras derrotar al Atlético de Madrid en una final de infarto que necesitó de la prórroga y una tanda de penaltis épica (2-3) para decidirse. El guardameta Unai Marrero, con dos intervenciones vitales en la tanda, se erigió como el héroe de una noche que devuelve la gloria copera a las vitrinas de Anoeta.
DUELO DRAMÁTICO DE PRINCIPIO A FIN
El partido no pudo empezar de forma más explosiva. Apenas habían transcurrido 14 segundos cuando Ander Barrenetxea cabeceó un centro de Guedes para batir a un Musso algo lento. Fue un mazazo histórico, el tercer gol más rápido en una final de Copa, que obligó al Atlético a remar contracorriente desde el vestuario.
El equipo del "Cholo" Simeone respondió a través de su hombre más peligroso: Ademola Lookman. El nigeriano empató al minuto 18 con un disparo ajustado, devolviendo el equilibrio a un duelo de alta intensidad. Sin embargo, antes del descanso, la polémica estalló con un penalti de Musso sobre Guedes que Mikel Oyarzabal transformó con su frialdad habitual para poner el 1-2.
Cuando la Real ya acariciaba el trofeo en el tiempo reglamentario, apareció Julián Álvarez. Al minuto 83, "La Araña" se inventó un golazo de espuela y zurdazo a la escuadra que mandó el partido a la prórroga, desatando la locura en la zona colchonera de La Cartuja.
Tras una prórroga de pura supervivencia, donde el cansancio hizo mella en figuras como Marcos Llorente y Jon Aramburu, el destino se citó en el punto de penalti.
MARRERO, MVP EN LOS PENALES
La tanda comenzó con tintes dramáticos cuando Marrero le detuvo el primer envío a Alexander Sorloth. Aunque la Real también falló y el Atlético recuperó vida gracias a Baena, la figura del portero realista volvió a agigantarse. Marrero detuvo el lanzamiento clave a Julián Álvarez, dejando el escenario servido para que Aihen Muñoz y el joven Pablo Marín certificaran el título.
Con este triunfo, la Real Sociedad suma su cuarta Copa del Rey, confirmando que el proyecto de San Sebastián sigue siendo uno de los más sólidos y emocionantes del fútbol español. ¡La Copa se va para Donostia!