Récord en cárceles: México supera los 260 mil presos en 2026
El problema de la sobrepoblación en cárceles de México sigue escalando y ya alcanzó uno de sus puntos más críticos. Para febrero de 2026, el sistema penitenciario reportó un excedente de 34 mil 466 personas, cifra que confirma el crecimiento sostenido del hacinamiento en los centros de reclusión del país.
Los datos más recientes muestran que el aumento no se ha detenido. Tan solo un mes antes, en enero, el exceso era de 32 mil 184 internos, lo que refleja cómo el número de personas privadas de la libertad continúa rebasando la infraestructura disponible.
Actualmente, cerca de 148 penales operan con sobrecupo. La tendencia ha sido constante: en enero de 2025 se contabilizaban 127 cárceles saturadas, para octubre ya eran 138 y al finalizar ese año la cifra llegó a 142, lo que deja claro que el sistema no ha logrado contener el problema.
Entre las entidades con mayor presión destacan el Estado de México, con 23,306 personas en exceso, seguido de Sonora con 8,125, Chiapas con 2,687, Nayarit con 2,420 y Quintana Roo con 2,320 internos por encima de su capacidad.
¿Qué está provocando el aumento del hacinamiento?
Especialistas y organismos como la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) coinciden en que el fenómeno responde a varios factores. Uno de los principales es el uso recurrente de la prisión como castigo principal, incluso en casos donde podrían aplicarse otras medidas.
A esto se suma el rezago en los procesos judiciales, que mantiene a miles de personas en espera de resolución, así como las sentencias prolongadas que dificultan la liberación anticipada. También se señala la escasa aplicación de penas alternativas, lo que reduce las opciones para despresurizar el sistema.
Un sistema rebasado y con riesgos crecientes
El número total de personas recluidas llegó a 261,388 en febrero de 2026, superando las 259,106 registradas en enero, lo que confirma que el crecimiento es constante y sin señales claras de desaceleración.
Las consecuencias de este escenario ya son visibles. La CNDH ha advertido que el hacinamiento provoca falta de espacios adecuados, problemas en la clasificación de internos y un ambiente propicio para conflictos dentro de los centros penitenciarios.
Además, la diferencia entre el número de internos y el personal de custodia complica el control, generando condiciones de ingobernabilidad en algunas cárceles. A esto se suma la carencia de servicios básicos suficientes, lo que afecta directamente la vida diaria de las personas privadas de la libertad.