River llega con sed de revancha contra Boca en Libertadores
Mientras River Plate es puro nervio, Boca Juniors no esboza ni una sola mueca de preocupación para el duelo de Ida por los Octavos de Final de la Copa Libertadores.
Boca le asestó una puñalada al corazón anímico de River al vencerlo 2-0 el domingo cuando lo desplazó de la punta de la Liga argentina, en el primero de tres capítulos en apenas 11 días entre esos eternos rivales. La tranquilidad envuelve a los Xeneizes y el nerviosismo se adueña de los Millonarios, que serán locales en el Monumental.
"Mis jugadores están con la sangre en el ojo y me dan ganas de salir a jugar ya mismo", reconoció el técnico de River Marcelo Gallardo. "Nos dolió perder, da bronca, pero el plato fuerte comienza. Tenemos la chance de sacarnos la rabia y resurgir".
Si River sale furioso a buscar revancha, a morir con las botas puestas, le daría servido otro triunfo a un Boca que se siente a sus anchas si lo atacan porque cuando recupera la pelota es frontal y voraz.
Para este choque de fondo, el técnico de Boca Rodolfo Arruabarrena le bajó los decibeles al aire triunfalista que rodea a los boquenses y a la inversa del Muñeco Gallardo hizo gala de conservar la calma. "Tenemos que ir a buscar a River con cautela pero tenemos que ir", destacó el Vasco Arruabarrena.
El maratónico torneo doméstico da tiempo para la recuperación, pero esta instancia de la Libertadores es una especie de eliminatoria de 180 minutos. Uno sobrevive y el otro muere, algo que se sabrá tras el desquite el 14 de mayo en La Bombonera.