Talavera da el empate a Toluca contra Puebla
ÁLVARO CRUZ
El héroe no surgió de ninguna delantera; emergió desde la portería, y no precisamente para atajar, sino para marcar el gol que evitó otra derrota toluqueña, descargando una emoción infernal en el gélido clima poblano.
Alfredo Talavera quiso celebrar su próximo cumpleaños marcando un gol. Él pidió la pelota desde que vio el penalti; no titubeó, sabía que Villalpando iba a moverse y cobró fuerte al centro para explotar con un festejo que hizo vibrar al mismísimo demonio.
El frío y la lluvia parecían ser los ingredientes perfectos para calentar los motores de un encuentro que comenzó movido y que en los botines de Juan Carlos Cacho estuvo la primera ocasión al recibir un balón filtrado que rechazó el portero camotero en el mano a mano.
Pasaron varios minutos de aburrimiento y nulo ataque, hasta que Alustiza tuvo un balón en los linderos del área que resolvió con tiro suave a las manos de Talavera. Después vino la respuesta choricera, con otro duelo directo entre Cacho y Villalpando, que el El Loco volvió a ganar.
Los espacios en el terreno de ambos cuadros eran evidentes y poco ajustables, cada ataque en vertical generaba peligro; Damarcus Beasley fue el siguiente en intentar con una diagonal al centro y tiro raso, que Talavera detuvo recostando a su derecha.
Sin mucho que resaltar en los minutos finales del primer tiempo que, parecía, culminaría sin goles, llegó un tiro libre en favor del Puebla, y Diego de Buen prendió raso, potente, a segundo palo para vencer a Talavera y hacer explotar los ecos sonoros del Cuauhtémoc.
El complemento arrojó a unos Diablos encendidos y con su tridente listo para la batalla final. Sin perder tiempo, Antonio Ríos disparó al marco, y ante el rechace de Villalpando, Da Silva remató suave pero el esférico pegó en el poste y se diluyó la jugada.
El dominio inicial de los escarlatas desapareció, y los camoteros intentaron explotar las bandas, fue entonces, tras varias pifias, que tejieron un contra golpe de tres toques que finalizó con una atajada a ras de césped de Talavera al tiro de Alustiza.
La visita se negaba a caer, pero la figura de Villalpando era cada vez más grande, sobretodo cuando Edgar Benítez ingresó al área solo y su disparo fue rechazado por la pierna del cancerbero camotero. Después la Franja respondió con una pegada en diagonal que se esfumó por un lado del arco.
Fue sobre el final que la sorpresa se dio en el Cuauhtémoc, cuando el árbitro cobró penalti en favor del Toluca y Alfredo Talavera cobró con potencia al centro para decretar el empate final.