'Terrible' dejó el Otomí
SALVADOR RODRÍGUEZ
Érik Morales dejó ya el Centro Ceremonial Otomí enclavado en las montañas mexiquenses para viajar primero a su natal Tijuana y el domingo a Texas, donde peleará por primera vez desde el 2000 y por segunda vez desde que se coronó en 1997 en El Paso, ante Daniel Zaragoza.
Morales (52-7, 36 Ko’s) llegará a Houston el domingo por la noche, él y su equipo decidieron que era tiempo suficiente para dejar el campamento, terminar con la preparación en Tijuana y luego enfocarse en marcar el peso y soltarse durante la semana de su combate ante Danny García (22-0, 14 Ko’s), un peleador al que le pesará, dijo, el apoyo de los mexicanos.
"Vamos a Texas por tercera vez, tengo recuerdos muy especiales, las dos veces que he ido la gente me hace sentir como en casa, son una afición muy noble y seguramente estaremos en casa el 24 de marzo, eso le va a pesar a mi rival”, señaló Morales antes de abordar su avión.
"No hicimos un campamento muy largo porque no lo ocupamos, estamos muy bien, ya sólo nos queda trabajar la velocidad, no sé si García sea un rival fuerte, ya lo veremos en la pelea, su juventud no me debe ser problema, pero mi experiencia sí debe ser la diferencia”, expresó el ‘Terrible’.
Morales viajó con su hermano Iván, quien aún no sabe si podrá pelear en Houston, además de el manoplero Fernando Fernández y Jorge Murillo, y un grupo numeroso de sparrings. "En Tijuana arreglaremos sólo unos pendientes, continuaremos con el trabajo y después nos vamos a la pelea”, indicó el ‘Terrible’.