Triunfan en La México el 'Payo' y 'Zotoluco'
HERIBERTO MURRIETA
Mientras que el Zotoluco tuvo un exitoso regreso a la Plaza México – después de una ausencia de cuatro años– al cortarle una merecida oreja a un toro de Jorge María, el Payo salió de la enfermería para arrancarle dos a otro de Santa María de Xalpa.
Los dos toros, que fueron de regalo, dieron a sus lidiadores las posibilidades de triunfo que les había negado el encierro de San José, que falló lamentablemente por su deslucimiento, complicaciones y falta de transmisión (el quinto fue devuelto por la falta de armonía de sus hechuras).
El Zotoluco le hizo una faena intensa y templada con las dos manos al toro de Jorge María, que en todo momento lo puso a prueba.
Gracias a su oficio y recursos, Eulalio le pudo al toro y lo mató de magnifi ca estocada al primer viaje. Por su parte, el Payo, que se había estrellado con dos toros imposibles, uno de ellos manso en la lidia ordinaria, obsequió un sobrero de Xalpa de sangre española, que fue extraordinariamente bravo.
Este ejemplar le dio una espeluznante voltereta, cayendo el queretano con todo el peso de su cuerpo sobre la nuca. Demostrando una raza indómita, volvió de la enfermería para pasárselo temerariamente por la espalda y matarlo de implacable estoconazo.
El juez Gilberto Ruiz Torres le otorgó las dos orejas, pero, para no variar, pasó por alto la soberbia codicia del toro, al que debió premiar por lo menos con el arrastre lento. Después de recibir los trofeos, el Payo, que estaba en malas condiciones físicas, se desvaneció y luego regresó de inmediato a la enfermería.
Enrique Ponce estuvo esforzado durante toda la tarde y alcanzó momentos estéticos con el primero de su lote, que sin transmitir mucho, por lo menos tenía un estilo relativamente mejor que el de sus hermanos. Brilló con un bello quite por chicuelinas de mano baja.
Incomprensiblemente, después del primer pinchazo, decayó el entusiasmo de la asamblea y se esfumó la petición de oreja cuya entrega era procedente. Con el quinto cumplió, pero dadas las condiciones de su enemigo, no alcanzó tampoco la victoria esperada. Asistieron alrededor de 35 mil personas en tarde de baja temperatura.