Raúl Jiménez: su legado no está en los goles

María del Mar Salinas

Con más de 20 años de experiencia en comunicación estratégica, actualmente se desempeña como coach ejecutivo y de vida, abordando cada situación con empatía y desde diferentes perspectivas.

Raúl Jiménez: su legado no está en los goles
Raúl Jiménez: su legado no está en los goles | Raúl Jiménez: su legado no está en los goles

María del Mar Salinas

Con más de 20 años de experiencia en comunicación estratégica, actualmente se desempeña como coach ejecutivo y de vida, abordando cada situación con empatía y desde diferentes perspectivas.

A 1 gol de los 200. Más que una marca, para un delantero alcanzar este número es la suma de cada decisión, de cada sacrificio y de cada duda superada.

Cuando una persona decide ser futbolista, estoy casi segura de que no piensa en cifras, sino en logros: “quiero jugar para…”, “quiero jugar en…”. En la medida en que se van alcanzando esas metas, nuevos objetivos van surgiendo. Eventualmente aparece la cifra, pero se necesita estar muy cerca.

¿Qué se necesita para tener la constancia en la mentalidad y en el desempeño que tiene Raúl para alcanzar sus metas?

Primero hay que entender que el camino no es lineal: hay momentos de duda, y el delantero lo vivió con una lesión grave en 2020. Aun así, eligió continuar, a pesar de que muchos auguraban el fin de su carrera futbolística, y regresó, pero ya no era el mismo.

A lo largo de la vida, cada situación y el entorno van cambiando, y creemos que nosotros “debemos” seguir siendo los mismos; de lo contrario, se pierde la esencia y la autenticidad.

Sin embargo, sucede lo contrario: lo vivido nos cambia, y qué bueno. Nos modifica la manera de pensar, la forma de afrontar los retos y de tomar decisiones. Esto no significa traicionarnos; significa madurar, evolucionar y, de preferencia, ser mejores personas, manteniendo nuestra esencia sin arriesgar nuestra identidad.

Con el paso de los años, el delantero ha tenido una transformación personal que hoy lo tiene a 1 gol de los 200. Es un ejemplo de evolución y madurez deportiva. En el proceso ha pasado por varias etapas: de promesa a estrella, luego sobreviviente y ahora referente y líder.

No es necesario que algo te mueva el piso o que tu futuro esté comprometido para lograr cambios en tu vida o en tu persona; simplemente se requiere decisión, compromiso y disciplina.

Ya lo había mencionado anteriormente: la clave en Jiménez es su fortaleza mental y su resiliencia. No deja que nada afecte su mente ni su desempeño. Desde hace mucho, el Lobo de Tepeji no persigue demostrar; está construyendo un legado que se basa en aportar, disfrutar y gestionar sus propias emociones. Esto únicamente se puede lograr cuando se alcanza una madurez emocional, a través del autoconocimiento y de los aprendizajes de lo vivido.

Raúl tiene un liderazgo silencioso: no grita, no presume, no alecciona; influye con acciones, como cuando agradece, cuando orienta y hasta en su manera de disfrutar y festejar cada partido y cada gol.

Raúl está a un gol de una cifra histórica y ese logro es el resultado de la constancia, de las decisiones y de vivir con propósito. Cada gol representa diferentes etapas y versiones de él mismo. Pero su verdadera grandeza no se mide en tantos, se mide en actitud. Nos recuerda que nada es permanente y que siempre es posible elegir, crecer y reescribir la propia historia.