Así se vivió el Simulacro Nacional 2026 en CDMX
La mañana de este miércoles, la Alerta Sísmica se escuchó en distintos puntos del país como parte del Primer Simulacro Nacional 2026, organizado para reforzar los protocolos de reacción ante un terremoto de gran intensidad. El ejercicio comenzó exactamente a las 11:00 horas y tomó como escenario un supuesto sismo de magnitud 8.2 frente a las costas de Guerrero, a 55 kilómetros de Acapulco.
Desde oficinas hasta hospitales, miles de ciudadanos dejaron temporalmente sus actividades para dirigirse a puntos de reunión y zonas seguras. En varias ciudades se observó a trabajadores, estudiantes y familias siguiendo las indicaciones de brigadistas y personal de Protección Civil.
La activación de la alerta ocurrió en entidades como Ciudad de México, Estado de México, Oaxaca, Puebla, Morelos, Guerrero, Michoacán, Chiapas y Tlaxcala, donde se pusieron en marcha mecanismos de evacuación y atención de emergencias simuladas.
El aviso preventivo fue emitido mediante el sistema del SASMEX, operado por el Centro de Instrumentación y Registro Sísmico A. C. (CIRES), cuya función es detectar movimientos telúricos y advertir con segundos de anticipación para permitir que la población pueda resguardarse.
¿Qué pasó durante el simulacro en la CDMX?
En la Ciudad de México, decenas de edificios públicos y privados fueron desalojados en cuestión de minutos. Personal de dependencias, comercios y hospitales abandonó inmuebles de manera ordenada para concentrarse en espacios abiertos previamente definidos como seguros.
Además de las evacuaciones, cuerpos de emergencia realizaron distintos ejercicios para recrear situaciones de riesgo. Entre los escenarios planteados destacó la simulación de un accidente vehicular con explosión, así como maniobras de rescate de personas atrapadas.
Los terremotos que marcaron la historia de México
Entre los movimientos telúricos más devastadores registrados en territorio nacional destaca el ocurrido el 28 de marzo de 1787 en las costas de Oaxaca, considerado uno de los más fuertes de la historia del país con una magnitud de 8.6. El fenómeno provocó inundaciones que avanzaron varios kilómetros tierra adentro cerca de la zona de Pochutla.
Otro episodio que permanece en la memoria colectiva ocurrió el 7 de septiembre de 2017, cuando un terremoto de magnitud 8.2 sacudió el Golfo de Tehuantepec. El saldo fue de miles de viviendas dañadas en Oaxaca y Chiapas, además de 99 personas fallecidas.
Asimismo, el sismo del 19 de septiembre de 1985, de magnitud 8.1, dejó una de las peores tragedias en la historia moderna de la Ciudad de México, con miles de víctimas y cientos de edificios colapsados.