Canasta básica 2026: ¿Cuánto necesita una familia para comer en abril?
Ir al mercado ya no es lo mismo. Lo que antes alcanzaba para llenar la despensa, hoy apenas cubre lo básico. En este 2026, el gasto necesario para cubrir lo esencial en México sigue subiendo y cada visita al súper lo confirma.
Datos recientes del INEGI muestran que el costo de la canasta básica —considerando alimentos y otros servicios— ya se coloca en 4,940 pesos mensuales en zonas urbanas y en 3,553 pesos en zonas rurales. Es decir, cada vez se necesita más dinero solo para mantener lo indispensable.
Y si se habla únicamente de alimentación, las cifras también son claras: una persona requiere al menos 2,571 pesos al mes en ciudades y 1,940 pesos en el campo para no caer en pobreza extrema.
El precio de los alimentos crece más rápido que la inflación
Aunque la inflación general se ubicó en 4.6% anual en marzo de 2026, los alimentos han tenido un comportamiento distinto. En promedio, la canasta alimentaria subió 7.9% en zonas rurales y 8.1% en zonas urbanas, superando por varios puntos el nivel inflacionario.
Esto significa que lo básico para comer se está encareciendo más rápido que otros productos y servicios, lo que complica todavía más la economía de las familias.
En ese escenario, algunos productos han tenido aumentos particularmente fuertes. El caso más evidente es el del jitomate, cuyo precio se disparó 126.3% anual, convirtiéndose en uno de los principales detonantes del alza.
¿Por qué el jitomate impacta tanto en el gasto?
No es casualidad que este producto tenga tanto peso. El jitomate está presente en una gran cantidad de platillos cotidianos, por lo que cualquier variación en su precio se refleja de inmediato en el gasto diario.
De acuerdo con los datos, este alimento explica hasta el 41.1% del incremento en zonas rurales y el 28.8% en zonas urbanas, lo que deja claro su impacto en el costo de la canasta.
A esto se suma que, en abril de 2026, su precio ya ronda los 69.90 pesos por kilo, una cifra que hace apenas unos meses parecía lejana.
Pero el problema no se queda ahí. En las ciudades, también ha subido el costo de comer fuera de casa, con incrementos de 7.1% anual en alimentos y bebidas en restaurantes, fondas o cafeterías.
Por su parte, en zonas rurales, el golpe se siente en otros rubros como el transporte y los cuidados personales, que también han incrementado su costo.