El día que Miguel Ponce dio tremendo zape a Jesús Dueñas en la Final de 2017
Están por cumplirse nueve años de la última conquista de las Chivas en la Liga MX; aquel 28 de mayo de 2017 quedó marcado en la historia del futbol mexicano con el Rebaño levantando su decimosegundo título de la mano de Matías Almeyda.
Sin embargo, ese histórico momento también se vio protagonizado por un tremendo golpe que propinó Miguel Ángel Ponce a Jesus Dueñas tras el pitado Final de Luis Enrique Santander en el Estadio Akron y que hoy recuerda el exjugador de los Rojiblancos.
¿Qué dijo Ponce?
“Todo pasó porque traían un pique por ahí entre Pizarro, el Gallito y Dueñas y estaban cerca de donde nosotros estábamos en la banca calentando, entonces también ahí pues nosotros como en la banca, pues tú sabes, nos metemos y le decimos de cosa y todo el rollo, y ahí nos empezamos hacer de palabras”, resaltó en primera instancia para ‘Cracks y Mortales’.
Ponce continúa contando su historia de aquél momento: “Justo cuando pitan el final, pues él termina en esa zona. Entonces yo me meto y nos empezamos a hacer de palabras este entonces me tira un cabezazo…”
“Me tira un cabezazo así y yo me saco y vuelvo acercar y le digo rey cálmate, tranquilo y el otro y me hace otro así. Entonces ya que como dije como que ya ay cabrón me hice pa atrás y las que le doy el zapesón y estaba celebrando Matías (Almeyda) y la cámara lo iba siguiendo a él y entonces ahí estábamos nosotros y se ve el zapesón que le doy al wey”, recuerda el exfutbolista.
¿Qué generó esa acción?
En una acción reprobable y poco prefesional, el jugador de Chivas Miguel Ponce, propinó un tremendo zape al jugador de Tigres Jesús Dueñas al finalizar el cotejo donde el Rebaño se coronó Campeón del C2017.
A través de redes sociales se compartió el video donde se observa como el defensa rojiblanco agredió al elemento felino desatado la tensión por su acción en el momento en que ya empezaban a celebrar el título.
Esta acción provocó que Dueñas explotara y estuviera cerca de iniciar una 'batalla campal'; sin embargo, la buena reacción de los cuerpos técnicos evitó una pelea mayor dentro del terreno de juego con la alegría y la frustración de uno y otro equipo.