Historia de los Mundiales: México 1986, la mejor Copa del Mundo de la historia
Mitos. Leyendas. Glorias. México es una de las naciones con mayor riqueza natural y cultural en el mundo, además de una ferviente afición por el futbol. Pese a que el balompié nunca ha correspondido el amor que nuestro país siente por él, aún así le ha dado pequeñas muestras de afecto, como lo fue brindarle la oportunidad de albergar la Copa del Mundo de 1986.
México tomó la responsabilidad de ser sede por segunda ocasión, todo después de que Colombia declinó en 1982. Sin embargo, la tragedia, que históricamente ha acompañado de la mano a nuestro país, llegó una vez más en 1985, con uno de los desastres naturales más trágicos de todos los tiempos.
El terremoto de 1985 que azotó a la Ciudad de México y estados aledaños puso en predicamentos al gobierno mexicano, pero que quede claro, el país no se levantó por Miguel de la Madrid u otros políticos, sino por la misma gente. La capital se derrumbó a las 7:19; a las 7:20 todos los mexicanos la levantaron.
Bajo ese contexto, con un toque de realismo mágico como alguna novela de Juan Rulfo o Elena Garro, México le abrió sus puertas al mundo y dio sede al que para muchos -incluyéndome- fue la mejor justa mundialista de la historia.
México 1986: del recuerdo de Pelé a la elevación de Maradona
El mundo llegó a México y observó colosos, como el de Santa Úrsula y el de la Colonia Independencia, los cuales fueron los templos en los que Edson Arantes do Nascimento 'Pelé' se coronó como rey. Sin embargo, para 1986 no llegó un monarca, sino que lo hizo un ser etéreo, o más bien, divino.
Probablemente la mejor actuación de un futbolista en cualquier torneo. La gambeta de Diego en México 1986 fue divina, espectacular, apoteósica. El conjunto argentino terminó invicto la Fase de Grupos y eliminó en los Octavos de Final a Uruguay, aunque el Estadio Azteca terminó por ser el recinto en el que Maradona magnificó su obra.
El domingo 22 de junio de 1986, el Coloso de Santa Úrsula albergó más que un partido, fue una lucha ideológica entre una nación herida y la supremacía europea. Cuatro años antes del partido entre Inglaterra y Argentina en la Ciudad de México, los británicos tomaron las Islas Malvinas y se las arrebataron a los sudamericanos, en una Guerra que duró más de 70 días y murieron más de 600 argentinos, de los cuales el 70 por ciento eran jóvenes.
Con todo el contexto geopolítico y bélico; con todo el dolor de una nación que recién terminaba con la dictadura de Videla, Diego brindó la alegría más grande al pueblo argentino. Primero entregó la Mano de Dios, que con toda la molestia de los ingleses rompió el cero en la cancha del Azteca.
Pese al reclamo que hubo por el tanto de Maradona -que sigue hasta el día de hoy-, el siguiente gol que el Pelusa hizo en la Ciudad de México tendría que valer el doble. Uno. Dos. Tres. Cuatro. Cinco. Gol. Así de sencillo se puede describir una obra de arte; una oda al futbol; un momento irrepetible.
El Barrilete Cósmico del Diego cambió para siempre el futbol y, desde ese momento, Argentina ganó la copa. Los ingleses quedaron abatidos por la obra maestra de Maradona, que aunque la rabia aún corría por sus venas por el tanto anterior, no cabe duda que varios -como Gary Lineker- querían abrazar al ídolo argentino.
Después de eliminar a los ingleses, la Albiceleste ganó con autoridad a Bélgica y accedió a la Gran Final, en la que se enfrentó a Alemania Federal. Emocionante es poco para comentar dicha disputa por el título, pero fue Jorge Burruchaga quien anotó el tanto definitorio para el segundo título mundial de Argentina -claro, a pase de Maradona-.
Números del Mundial de 1986
Selecciones participantes | 24 |
Partidos disputados | 52 |
Goles anotados | 132 |
Campeón | Argentina |
Subcampeón | Alemania Federal |
Máximo goleador | Gary Lineker (6 goles) |
Sede de la Final | Estadio Azteca |
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