Las cinco claves del campeonato de América Femenil en el Clausura 2026
América Femenil volvió a tocar la gloria este domingo en el Estadio Ciudad de los Deportes, luego de imponerse 3-0 a Rayadas y conquistar el Clausura 2026 con marcador global de 3-1. El equipo dirigido por Ángel Villacampa remontó la Final tras perder por la mínima en Monterrey y consiguió así su tercera corona dentro de la Liga MX Femenil.
Después de varios torneos marcados por subcampeonatos y eliminaciones dolorosas, el conjunto azulcrema finalmente encontró la fórmula para volver a coronarse. La experiencia, profundidad del plantel y fortaleza en casa fueron algunos de los factores que impulsaron al América hacia el campeonato.
El Ciudad de los Deportes se convirtió en una fortaleza
Uno de los puntos más importantes para el título azulcrema fue el dominio que logró construir como local. América tuvo un año prácticamente impecable jugando en el Ciudad de los Deportes, donde solamente perdió en dos ocasiones: ante Barcelona en un amistoso internacional y frente a Tigres en Liga MX Femenil.
Además, únicamente registró un empate en casa durante ese periodo, también frente a las Amazonas. El resto fueron triunfos contundentes que dejaron claro el poder ofensivo del equipo, destacando goleadas históricas como el 11-0 ante Querétaro, el 5-0 contra Monterrey y el 6-0 frente a Necaxa.
La Final terminó confirmando esa fortaleza, debido a que las Águilas dominaron completamente a Rayadas en la vuelta y lograron romper una racha negativa de equipos que no habían podido coronarse cerrando en dicho estadio.
El liderato general marcó diferencia
Aunque por momentos el torneo pareció irregular para las dirigidas por Villacampa, América terminó como líder general del Clausura 2026 con 42 puntos, producto de 13 victorias, tres empates y apenas una derrota.
Además de los resultados, las azulcremas destacaron por tener una de las ofensivas más peligrosas del campeonato con 31 goles anotados, mientras que defensivamente fueron uno de los equipos más sólidos al recibir solamente 13 tantos.
Esa posición en la tabla terminó siendo fundamental porque les permitió cerrar todas las series de eliminación en casa, un escenario donde América supo imponer condiciones durante prácticamente toda la temporada.
La experiencia apareció en los momentos decisivos
Otro factor importante fue el liderazgo dentro del vestidor, debido a que América logró combinar juventud con futbolistas de experiencia internacional que terminaron siendo determinantes durante la Liguilla.
Sandra Paños aportó seguridad en la portería, mientras que Irene Guerrero manejó los tiempos en el mediocampo y apareció en la Final con uno de los goles que permitieron el campeonato de las Águilas.
También destacó la presencia de Isa Haas, quien llegó este torneo y rápidamente asumió un rol importante dentro del equipo. A ello se sumó la experiencia de Nancy Antonio y el liderazgo ofensivo de Scarlett Camberos, una de las futbolistas más queridas por la afición azulcrema.
Los refuerzos elevaron el nivel del plantel
Las incorporaciones del América fueron otro de los puntos clave rumbo al campeonato. Isa Haas llegó procedente del Cruzeiro como uno de los fichajes más mediáticos del torneo y terminó respondiendo dentro de la cancha.
A ella se sumó Geyse Ferreira, atacante brasileña con experiencia internacional que fue determinante durante la Final al marcar el segundo gol frente a Rayadas. Además, la mexicoamericana Giana Riley quien aportó velocidad y variantes ofensivas.
En mediocampo también llegaron Gabriela García, Julie López y Xcaret Pineda, quienes aumentaron la competencia interna y ofrecieron diferentes alternativas para el cuerpo técnico.
La profundidad del plantel sostuvo al equipo
Durante el Clausura 2026, América sufrió múltiples bajas por lesión, pero el nivel colectivo no se desplomó gracias a la amplitud de su plantilla.
Jugadoras como Daniela Espinosa, Jana Gutiérrez, Julie López, Bruna Vilamala, Alondra Soto y Priscila Da Silva tuvieron distintos problemas físicos a lo largo del torneo; sin embargo, las Águilas siempre encontraron respuestas desde la banca.
La rotación permitió mantener intensidad durante toda la campaña y llegar fuertes a la Liguilla, donde finalmente América logró dejar atrás los fantasmas de las finales perdidas para volver a levantar el campeonato.
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