Lo que deja el Gran Premio de Miami, 4ta fecha de la Temporada 2026
El Gran Premio de Miami 2026 no fue una carrera más… fue una advertencia. La Fórmula 1 ya cambió. Y el que no lo entienda ahora, va a llegar tarde.
Con todo lo que ello significa, como que Isaac Hadjar no sabe cómo perdió más de un segundo de ritmo ante Max Verstappen… como siempre pasa en Red Bull.
Pero el golpe sobre la mesa lo dio Mercedes. No con el coche más rápido, sino con algo más peligroso: ejecución perfecta. Estrategia limpia, paradas precisas y cero errores de parte del equipo a pesar de la lenta arrancada de Andrea Kimi Antonelli. Así se ganan campeonatos.
McLaren, en cambio, dejó escapar una victoria que parecía segura. Tenían ritmo, tenían coche… pero fallaron donde más duele: en la operación. Y en esta Fórmula 1, eso se paga.
Ferrari sigue atrapado en su propia inconsistencia. Tuvieron un fin de semana complicado, errores en pits y falta de ritmo de parte de ambos pilotos. Lewis Hamilton parece no saber cómo resolver los problemas en pista y ya no brilla como el siete veces campeón del mundo que es. No están fuera… pero tampoco están donde deberían.
En la zona media, la historia es otra: diferencias mínimas, estrategias decisivas y una parrilla cada vez más apretada. Aquí ya no gana el mejor auto… gana el que tiene el mejor fin de semana. Para muestra, el botón de la mejor posición de Franco Colapinto con Alpine en su carrera adjudicándose 6 puntos producto de su Top 10 en el séptimo lugar.
Williams sigue sufriendo el peso extra de su monoplaza pero se pudo meter en el top 10 para sumar por segunda vez en la temporada, pues Carlos Sainz logró en China colocarse en noveno, en Miami el español repite y Alex Albon sumó el único punto que quedaba.
Haas fue de los que más perdió al no poder sumar entre los diez primeros por lo que Red Bull y Alpine aprovecharon su recolección de unidades en Miami para adelantar al equipo estadounidense que cayó desde el cuarto al sexto lugar de constructores.
Racing Bulls cada vez brilla menos y no sumar en esta carrera pareció no haber alertado a nadie dentro y fuera de la casa chica de Red Bull.
Audi sigue sin poder sumar y los problemas empiezan a aparecer. Motor volado y auto incendiado de Nico Hulkemberg, inconsistencia de velocidad y ritmo para ambos los han dejado en cero desde que inició el campeonato, pero para lo que vale, mejor que Aston Martin que sigue en el fondo de la parrilla a pesar de una buena actuación en la media tabla con Cadillac, pero al final, les falta mucho para ser medianamente competitivos.
Pero hay un nombre que merece atención especial: Cadillac.
No por resultados… sino por lo que empieza a construir.
El equipo debutante llevó actualizaciones que, por primera vez, funcionaron. Mejoraron operación, entendimiento del coche y consistencia. Siguen lejos en ritmo, sí… pero ya no están perdidos. Están construyendo algo real.
Y en el centro de ese proceso está Sergio Pérez.
Su papel hoy no es brillar en el podio. Es mucho más complejo. Es liderar, desarrollar, dar dirección. Miami no mostró grandes resultados en tiempos… pero sí dejó claro su valor dentro del equipo.
Checo no está corriendo contra otros pilotos. Está construyendo un equipo desde dentro. Y eso, en esta etapa, pesa más que cualquier punto.
Miami nos dejó cuatro certezas.
Primero: la jerarquía cambió. Ya no hay un solo dueño de la Fórmula 1.
Segundo: la ejecución vale más que la velocidad pura.
Tercero: Cadillac empieza a ser un proyecto serio.
Y cuarto: Sergio Pérez está en una de las etapas más exigentes —y menos visibles— de su carrera.
La temporada 2026 ya no es una historia de dominio. Es una historia de reconstrucción… y de oportunidades. Y apenas está empezando.