Juan Carlos Carmona: mexicano que competirá contra Max Verstappen en las 24 Horas de Nürburgring
El mexicano Juan Carlos Carmona está listo para competir contra Max Verstappen en las 24 horas del Nürburgring, una de las competencias más tradicionales del automovilismo mundial en autos turismo.
El próximo fin de semana del 14 al 17 de mayo se competirá en una de las carreras más peligrosas y difíciles del mundo por las características del circuito y los autos que toman parte en la competencia de más de 100 equipos en la parrilla.
Justo esa pista y la competencia se hicieron muy famosas en las últimas semanas por un accidente trágico que le costó la vida a Juha Miettinen, de 66 años, cuando calificaban para la mítica competencia en Alemania.
Ese es el escenario donde un mexicano se va a enfrentar a Max Verstappen en competencia y en la misma categoría, Juan Carlos Carmona.
Pero Juan Carlos no es el típico piloto que creció en las pistas de karting desde la infancia. Su camino hacia una de las carreras más exigentes del mundo, es una historia de perseverancia, aprendizaje tardío y una conexión casi predestinada con el circuito alemán.
El 'Paraíso' del aprendizaje tardío
A diferencia de otros profesionales, Carmona describe su entrada al automovilismo como un acceso tardío. Su escuela no fueron los circuitos de karts, sino el Centro Pegaso en México.
"Pegaso fue mi casa, mi verdadera escuela", afirma Juan Carlos. Su trayectoria comenzó formalmente en 2009, tras ganar el certamen Mejor Conductor Joven Bridgestone. Este triunfo le abrió las puertas para trabajar como instructor, donde perfeccionó técnicas poco convencionales que, años más tarde, le salvarían de accidentes graves.
"Dábamos cursos de escoltas, antisecuestro y manejo en reversa. En su momento parecía un juego, pero eso te despierta el awareness. Gracias a eso, en un despiste en Spa-Francorchamps, pude controlar el coche y evitar un impacto seco que pudo ser fatal", respondió el mexicano en la platica que sostuvimos con él, mientras se prepara para la carrera.
Entre sus primeros pasos se encuentran haber participado en el programa GT Academy de Nissan, donde se metió a la final para ganarla en México y que en la final mundial quedó en el podio.
Cierto es que los pilotos fuera de la Fórmula 1 no tienen la misma visibilidad por los alcances mediáticos, pero hay muchos mexicanos compitiendo en varias categorías del automovilismo mundial y Juan Carlos lleva mucho tiempo en el anonimato, gastando la fortuna familiar para continuar el sueño de competir al máximo nivel en los autos de turismo de resistencia.
El encuentro con el 'Infierno Verde'
En 2012, ante los rumores de un posible cierre de Nürburgring, Carmona convenció a su padre para viajar a Alemania y conocer la mítica pista. Lo que comenzó como un viaje de entusiasta se convirtió en un proyecto de vida.
"Vine en 2012 y, al tener contacto con la empresa de renta de autos RSR, les propuse ayudarlos a traer gente de México y crear conciencia sobre lo que es Nürburgring. En ese entonces no había tanta información; yo mismo hice la página nurburgring.com.mx para traducir sus servicios al español".
Esa etapa le permitió convivir con leyendas como Sabine Schmitz, la "Reina de Nürburgring", y entender la magnitud de un circuito que este año celebra su edición 54 de las 24 Horas.
Un mexicano en la élite de resistencia
Hoy, Juan Carlos Carmona se prepara para enfrentar un evento que ha evolucionado de ser una carrera de "coches de calle" a una vitrina tecnológica donde participan equipos oficiales de Porsche, Audi y Mercedes, y figuras de la talla de Max Verstappen.
"Es una locura. Este año se solicitaron más de mil acreditaciones de prensa de todo el mundo. Estar aquí, habiendo empezado desde los cursos de conducción en México, es un testimonio de que el camino al profesionalismo tiene muchas rutas", concluye el piloto mexicano, listo para representar a su país en el asfalto más peligroso del mundo.
La ingeniería detrás del reto
Para Carmona, la preparación del auto en Nürburgring es un equilibrio crítico entre potencia y tracción. "Los caballos de fuerza no sirven de nada si no se pueden transferir al piso", explica el piloto. Por ello, sus vehículos cuentan con adaptaciones específicas de pista: balatas de alto rendimiento, líneas aceradas y neumáticos preparados para soportar los cambios extremos de elevación del Nordschleife, como también se conoce al trazado largo y tradicional del Nurburgring.
Tras alcanzar el podio en la categoría GT4 en 2025 con un Porsche Cayman GT4 del equipo Wiesmann SHK, su enfoque para la edición 2026 ha escalado. "Correr aquí es el sueño de cualquier piloto por el reto físico y mental que representa cada vuelta", comenta sobre su preparación para competir por primera vez en la clase GT3, la categoría reina de la resistencia.
Hoy, Carmona se prepara para la edición 54 de las 24 Horas compartiendo parrilla con figuras como Max Verstappen.
"Este lugar es el benchmark de la industria. Todas las marcas quieren ser el 'King Ring' con sus mejores modelos", señala. Habiendo pasado de "turista" a piloto profesional con licencia ‘Permit A’, Carmona sigue impulsando su carrera de forma independiente: "Estar aquí, habiendo empezado desde los cursos de conducción en México, es un testimonio de que el camino al profesionalismo tiene muchas rutas".
La carrera tendrá cobertura internacional a través de su página de Youtube, en donde se podrá ver si el mexicano es capaz de mejorar el podio que consiguió en 2025 en el llamado 'Infierno verde'.