Muere icónico luchador mexicano que brilló en los años 90
El mundo de la lucha libre mexicana se encuentra de luto tras el fallecimiento de Cándido Robles Cruz, mejor conocido en los encordados como Gran Markus Jr. y Tony Benetto. La noticia ha generado consternación entre aficionados y figuras del pancracio nacional, quienes lo recuerdan como uno de los exponentes más sólidos de la década de los noventa.
El deceso fue dado a conocer por Edgar Alejandre, jefe de relaciones públicas del CODE Jalisco y presentador de boxeo en TUDN. A través de sus redes sociales, Alejandre confirmó la noticia, provocando una rápida reacción en la comunidad luchística.
¿De qué murió?
Hasta el momento, no se han revelado las causas del fallecimiento. Sin embargo, trascendió que el gladiador ya enfrentaba un estado de salud deteriorado en los últimos años, situación que lo había mantenido alejado de la vida pública y de los cuadriláteros.
Gran Markus Jr. fue una figura destacada en la lucha libre mexicana durante los años 90, periodo en el que logró consolidar su nombre gracias a su estilo recio y presencia imponente. Su legado permanece en la memoria de quienes siguieron su trayectoria dentro de las principales arenas del país.
Uno de los capítulos más recordados de su carrera fue su participación en la facción conocida como La Ola Blanca, agrupación que dejó huella por su dominio y personalidad dentro del ring. Este grupo se convirtió en un referente para los aficionados de la época.
Luchadores se unieron con sus condolencias
Tras conocerse la noticia, diversos luchadores y personalidades del medio expresaron sus condolencias a la familia y amigos del fallecido. Entre ellos destacó el mensaje de El Hijo del Santo, quien lamentó la pérdida y reconoció la trayectoria de su colega.
Las redes sociales se llenaron de mensajes de despedida, anécdotas y recuerdos de quienes compartieron vestidor o cartelera con Gran Markus Jr. Su profesionalismo y entrega fueron aspectos que muchos resaltaron al momento de rendirle homenaje.
La partida de Cándido Robles Cruz deja un vacío importante en la lucha libre mexicana. Su legado, construido a base de esfuerzo y pasión por el deporte espectáculo, perdurará en la historia del pancracio nacional y en la memoria de la afición.