¿Qué es El Niño Godzilla? Expertos de la UNAM advierten riesgo climático extremo
La posibilidad de que el fenómeno climático conocido como El Niño vuelva a presentarse con fuerza encendió las alertas entre especialistas internacionales y científicos mexicanos. La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) informó recientemente que existe una probabilidad del 82% de que El Niño se desarrolle entre mayo y julio, además de advertir que podría convertirse en uno de los eventos más intensos registrados en los últimos años.
En México, expertos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) señalaron que este fenómeno, conocido popularmente como “El Niño Godzilla” cuando alcanza niveles extremos, podría tener impactos importantes sobre el clima, especialmente por el aumento de lluvias intensas, sequías prolongadas y ciclones tropicales más poderosos.
¿Qué es El Niño Godzilla y por qué preocupa tanto?
Aunque el nombre suena sacado de una película de ciencia ficción, los especialistas explican que “El Niño Godzilla” no es un término científico oficial, sino una forma popular de describir eventos extremadamente intensos del fenómeno El Niño, como el registrado entre 2015 y 2016.
La doctora María Luisa Machain Castillo, investigadora del Instituto de Ciencias del Mar y Limnología de la UNAM, explicó que cuando las aguas del Pacífico ecuatorial se calientan durante varios meses por encima de lo normal, los efectos terminan impactando a prácticamente todo el planeta.
“Lo que ocurre en el Pacífico ecuatorial no se queda ahí, tiene repercusiones en todo el planeta”, afirmó la especialista.
Durante aquellos episodios extremos, la temperatura superficial del océano llegó a registrar anomalías superiores a los 2.5 grados centígrados, alterando patrones climáticos en distintos continentes.
Lluvias extremas, sequías y ciclones más intensos
Los investigadores de la UNAM señalaron que El Niño no sólo incrementa las temperaturas del océano, sino que también modifica la distribución de lluvias en diversas regiones del mundo.
“Lluvias torrenciales en unas regiones, sequías en otras y ecosistemas marinos profundamente alterados forman parte del fenómeno”, destacó Machain Castillo.
La especialista agregó que el problema no es únicamente la cantidad de lluvia, sino cómo se redistribuye: “Por eso vemos inundaciones en algunas regiones y sequías en otras donde comúnmente no se presentaban”, dijo.
El problema de los ciclones
Otro de los riesgos asociados es el fortalecimiento de ciclones tropicales y huracanes. El investigador Christian Domínguez Sarmiento explicó que el calentamiento del océano funciona como combustible natural para estos sistemas.
“El calor del océano es el combustible de estos fenómenos. Cuando hay más energía disponible, los sistemas pueden intensificarse más rápidamente”, añadió.
De acuerdo con el especialista, El Niño puede favorecer la aparición de huracanes más peligrosos en el océano Pacífico, incluso de categorías 4 y 5.
“Puede favorecer la ocurrencia de sistemas más intensos en el Pacífico, incluyendo huracanes de categorías mayores como 4 o 5, aunque no todos impacten en territorio mexicano”, explicó.
Inundaciones, deslaves y marejadas podrían aumentar
Además de los fuertes vientos, los investigadores alertaron que los efectos más destructivos de los ciclones tropicales suelen estar relacionados con el agua. Las lluvias extremas pueden provocar inundaciones severas, desbordamientos de ríos y deslaves en regiones montañosas.
Otro de los fenómenos asociados que preocupa a los expertos es la llamada marea de tormenta, una elevación anormal del nivel del mar acompañada de fuerte oleaje capaz de ingresar tierra adentro y causar importantes daños materiales. Según la UNAM, varias zonas de México podrían enfrentar un mayor riesgo en caso de que el fenómeno evolucione hacia un evento extremo.
Las zonas más vulnerables de México
Francisco Estrada Porrúa, coordinador del Programa de Investigación en Cambio Climático de la UNAM, señaló que la costa del Pacífico mexicano figura entre las regiones más vulnerables ante la posibilidad de huracanes más frecuentes e intensos.
El especialista advirtió que estos fenómenos podrían fortalecerse rápidamente debido al calentamiento oceánico, por lo que pidió mantener medidas preventivas y monitoreo constante. Además, indicó que si El Niño se desarrolla durante el verano, el centro y norte del país podrían enfrentar episodios de lluvias extremas poco comunes.
Aún existe incertidumbre sobre su intensidad
Pese a las alertas internacionales, los especialistas de la UNAM aclararon que todavía existe incertidumbre sobre cómo evolucionará el fenómeno durante los próximos meses y si realmente alcanzará niveles extremos comparables con el llamado El Niño Godzilla.
Sin embargo, coincidieron en que las condiciones actuales del océano Pacífico sí favorecen la formación de un evento importante, por lo que recomendaron mantenerse atentos a los reportes meteorológicos y a las actualizaciones científicas.
“No es un término científico, pero ayuda a dimensionar la magnitud de estos eventos extremos”, explicó la doctora Machain.