Reportan robo de 12 toneladas de KitKat; podría causar escasez
Un cargamento de 12 toneladas de chocolates KitKat fue robado en Europa mientras era transportado desde Italia hacia Polonia, lo que ha encendido las alertas de la empresa Nestlé ante un posible impacto en el suministro durante la temporada de Semana Santa y Pascua.
El camión transportaba un total de 413 mil 793 barritas de chocolate, las cuales estaban destinadas a su distribución en distintos países europeos. Hasta el momento, ni el vehículo ni la mercancía han sido recuperados.
La compañía confirmó que el asalto ocurrió durante el trayecto, aunque no ha revelado el punto exacto del robo. Actualmente, el caso es investigado por autoridades locales en coordinación con la cadena de suministro.
¿Cuánto dinero perdió Nestlé tras el robo de KitKat?
El impacto económico del robo es considerable. Si se toma como referencia un precio aproximado de 27 pesos por unidad, la pérdida asciende a más de 11 millones de pesos mexicanos, lo que equivale a cerca de 532 mil euros.
Nestlé también advirtió que existe el riesgo de que los productos sustraídos sean comercializados fuera de los canales oficiales, lo que podría generar problemas en el mercado. La empresa señaló que teme que la mercancía pueda "entrar en canales de venta no oficiales en los mercados europeos".
Además, el robo ocurre en un contexto donde el hurto de mercancías va en aumento. La propia compañía destacó que este tipo de delitos se ha vuelto más frecuente y sofisticado en los últimos años.
¿Cómo busca la empresa rastrear los chocolates robados?
Ante la magnitud del robo, la marca ha implementado medidas para identificar los productos sustraídos. A través del escaneo de códigos de barras y números de lote, será posible detectar si alguna pieza pertenece al cargamento robado.
En ese sentido, la empresa explicó: “En caso de coincidencia, el escáner recibirá instrucciones claras sobre cómo alertar a KitKat, que a su vez transmitirá esta información a las autoridades correspondientes”.
El objetivo es evitar que los chocolates lleguen al consumidor final sin control, además de facilitar la recuperación de la mercancía o la identificación de quienes participen en su comercialización ilegal.
El robo se produce en un momento clave del año, cuando el consumo de chocolate aumenta significativamente por las celebraciones religiosas. Esto podría traducirse en una menor disponibilidad del producto en tiendas.