Los gobiernos de Brasil, Chile, Colombia, México, Uruguay y España emitieron un comunicado conjunto en el que expresaron su rechazo a los hechos recientes ocurridos en Venezuela, al advertir que cualquier acción militar unilateral representa un riesgo para la paz y la estabilidad de la región.
En el documento, fechado el 4 de enero de 2026, las cancillerías señalaron que su posicionamiento se da “ante la gravedad de los hechos ocurridos en Venezuela y reafirmando su apego a los principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas”.

Los países firmantes manifestaron de manera conjunta:
“Expresamos nuestra profunda preocupación y rechazo frente a las acciones militares ejecutadas unilateralmente en territorio de Venezuela, las cuales contravienen principios fundamentales del derecho internacional”.
Rechazo a la vía militar y defensa del derecho internacional
En el comunicado, los gobiernos subrayaron que este tipo de acciones violan principios esenciales como “la prohibición del uso y la amenaza de la fuerza, el respeto a la soberanía y a la integridad territorial de los Estados”, y advirtieron que dichas acciones “constituyen un precedente sumamente peligroso para la Paz, la seguridad regional y ponen en riesgo a la población civil”.

Asimismo, reiteraron que la situación en Venezuela debe resolverse exclusivamente por vías pacíficas. En ese sentido, señalaron:
“La situación en Venezuela debe resolverse exclusivamente por vías pacíficas, mediante el diálogo, la negociación y el respeto a la voluntad del pueblo venezolano en todas sus expresiones, sin injerencias externas y en apego al derecho internacional”.
Los países también enfatizaron que “solo un proceso político inclusivo, liderado por las y los venezolanos, puede conducir a una solución democrática, sostenible y respetuosa de la dignidad humana”.
Llamado a la paz regional y a la unidad
En otro punto del comunicado, los gobiernos reafirmaron “el carácter de América Latina y el Caribe como zona de paz”, construida sobre el respeto mutuo, la solución pacífica de controversias y la no intervención.

Además, hicieron “un llamado a la unidad regional, más allá de las diferencias políticas, frente a cualquier acción que ponga en riesgo la estabilidad regional”, exhortando también al Secretario General de la ONU y a los Estados miembros a utilizar los mecanismos multilaterales para “contribuir a la desescalada de las tensiones y a la preservación de la paz regional”.
Finalmente, manifestaron su preocupación ante “cualquier intento de control gubernamental, de administración o apropiación externa de recursos naturales o estratégicos”, al advertir que ello “resulta incompatible con el derecho internacional y amenaza la estabilidad política, económica y social de la región”.
El comunicado fue firmado por los gobiernos de Brasil, Chile, Colombia, España, México y Uruguay, consolidando una postura conjunta en defensa de la soberanía venezolana y del respeto al derecho internacional.





