El episodio que generó polémica durante la Final de la Copa Africana de Naciones entre Senegal y Marruecos tuvo finalmente un desenlace conciliador. Tras el incidente con la toalla que involucró al arquero senegalés Edouard Mendy y al mediocampista marroquí Ismaël Saibari, ambos protagonistas cerraron el capítulo con un gesto de deportividad que fue bien recibido por el entorno del torneo.
El hecho ocurrió en pleno partido, cuando una acción aparentemente menor derivó en tensión entre jugadores de ambas selecciones. Las imágenes mostraron el momento en el que la toalla de Mendy fue retirada, situación que incomodó al guardameta y provocó reclamos en el campo, generando debate entre aficionados y analistas sobre el respeto y el fair play en escenarios de alta competencia.

Así fue la disculpa de Ismaël Saibar
La situación no pasó desapercibida para Ismaël Saibari, quien, lejos de dejar que el incidente escalara, decidió tomar la iniciativa una vez concluido el encuentro. El jugador de Marruecos acudió personalmente al hotel de concentración de la selección de Senegal con la intención de ofrecer una disculpa directa a Edouard Mendy.
De acuerdo con fuentes cercanas a ambas delegaciones, el encuentro fue breve pero sincero. Saibari explicó su postura y reconoció que la acción pudo haberse interpretado como una falta de respeto, especialmente tratándose de un partido cargado de emociones y rivalidad deportiva dentro del continente africano.
Mendy, por su parte, valoró el gesto del futbolista marroquí y aceptó las disculpas sin mayores reproches. El arquero senegalés destacó la importancia de mantener la armonía entre selecciones y recordó que la Copa Africana de Naciones también es un escaparate de valores, no solo de talento futbolístico.

Se estrecharon la mano
El momento más simbólico llegó cuando ambos jugadores se dieron la mano, sellando el acuerdo y dejando atrás cualquier malentendido. La imagen del saludo fue interpretada como una muestra de madurez y respeto mutuo, enviando un mensaje positivo tanto a sus compañeros como a los aficionados.
Este gesto fue aplaudido en redes sociales y por distintos actores del fútbol africano, quienes subrayaron que acciones como esta fortalecen la imagen del torneo y del deporte en general. En un campeonato donde la intensidad es constante, los actos de reconciliación cobran un valor especial.
Así, el incidente de la toalla quedó como una anécdota superada, mientras que el apretón de manos entre Edouard Mendy e Ismaël Saibari se convirtió en un recordatorio de que el fútbol, incluso en su máxima exigencia, siempre puede dar espacio al respeto y la caballerosidad.





