A 79 días: El histórico empate de México contra Francia, en Wembley, Inglaterra 1966
Existen mitos, y luego está el Estadio de Wembley. Esa cancha sagrada guarda en su memoria hitos del futbol, antiguo y moderno, además de diversas alegrías para el balompié nacional. Todo mundo recuerda la victoria de México sobre Brasil en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, sin embargo, Enrique Borja hizo una de las actuaciones más memorables de un futbolista mexicano en una Copa del Mundo en ese mismo césped sagrado.
Pese a que el recinto fue demolido y reconstruido -culpa de la maldita modernización-, en su historia siempre existirán leyendas de la talla de Bobby Moore o Bobby Charlton. La de Enrique Borja no se queda atrás, pues para el Mundial de Inglaterra 1966, el surgido en Universidad Nacional debutó ante Francia con tan solo 20 años.
Cuenta la historia que Don Ignacio 'Nacho' Trelles se dirigió a él para informarle que iba a debutar ante galos, lo que causó ansia y esperanza en el joven mexicano. La fe del delantero de Universidad Nacional se trasladó a la raza que abarrotó el viejo Wembley, quienes hicieron un gran esfuerzo para viajar a Inglaterra en un paquete que costó aproximadamente 15 mil pesos de la época.
Enrique Borja comenzó su actividad de manera activa, con disparos a portería y esos movimientos de fuera del área que lo caracterizaron durante toda su carrera. Pese a su esfuerzo, Georges Carnus -arquero francés- tapó todo excepto un disparo en el primer tiempo. Una gran jugada de Salvador Reyes terminó en los pies de Borja, quien definió a primer palo ante la salida del portero galo, pero su disparo fue invalidado por el central Menachem Ashkenazi, por un supuesto fuera de lugar.
El gol de Enrique Borja y la transmisión de Don Fernando Marcos
Pocos fueron los que asistieron a Inglaterra en 1966 para apoyar a México, por lo que a los demás les quedó solo apoyar desde casa. La transmisión estuvo a cargo de Don Fernando Marcos, leyenda de la crónica mexicana.
Pero volvamos con Borja, tras ese gol anulado y múltiples molestias con el central israelí, el ariete mexicano salió junto a sus compañeros al medio tiempo, con sed de revancha para el segundo. En los primeros tres minutos del complemento, Enrique Borja rompió el cero y venció la meta del galo, ante el júbilo de Fernando Marcos y todo el país.
La jugada nació desde medio campo, con un pase de Chava Reyes a Javier Fragoso, quien de tres dedos cedió para Aarón Padilla. El también exdelantero encontró a Borja, como buenos socios en Universidad Nacional, quien en primera instancia no remató de la mejor manera, pero en el rebote, al unísono con la narración de Marcos, el balón se incrustó en la red: "¡No falles Borja! ¡No falles! ¡Gol de México!", gritó el cronista histórico.
La realidad alcanzó a México
Pese al gran gol mexicano y el relativo dominio en Wembley, los fantasmas y los llamados ratones verdes regresaron para atormentar a los que jugaron de guinda ese encuentro. Arturo Chaires le puso mucha crema a sus tacos y quiso salir con balón dominado, lo que provocó una pérdida de los nuestros. Francia no desaprovechó el error y, con un tiro desde fuera del campo de Gérard Hausser, se concretó el empate.
Tras este resultado, México no pudo hacer mucho ante el equipo anfitrión, pues cayó con un 2-0, con goles de Bobby Charlton y Roger Hunt. Para el último partido, el conjunto nacional empató sin goles ante Uruguay, potencia del momento, demostrando el eterno ya mérito del balompié mexicano. Estamos a 79 días del Mundial 2026.
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