Caos en el Estadio Banorte: asientos vacíos y problemas de visibilidad marcan el México vs. Portugal
El partido entre la Selección Mexicana y Portugal no comenzó con el lleno esperado en el Estadio Azteca, ahora denominado Estadio Banorte.
A pesar de la expectativa por la reapertura del inmueble, varios sectores del estadio lucieron con espacios vacíos en los minutos previos al encuentro, principalmente debido a complicaciones en el acceso.
Problemas de transporte retrasan llegada de aficionados
Uno de los principales factores que afectó la asistencia puntual fue la falta de transporte público eficiente en la zona.
Aficionados reportaron dificultades para llegar al estadio, lo que provocó retrasos considerables y que muchos no pudieran ocupar sus lugares a tiempo para el inicio del partido.
La situación generó molestia entre los asistentes, quienes esperaban una mejor logística en un evento de esta magnitud rumbo a la Copa del Mundo de 2026.
El “mejor” boleto del Estadio Banorte… y no se ve
No todo fue fiesta dentro del inmueble. A través de RÉCORD pudimos saber, por medio del periodista Mario Guzmán, que aficionados exhiben la mala visibilidad desde ciertas zonas del estadio.
El seguidor que pagó aproximadamente 3,500 pesos por su entrada fue contundente:
No se ve ni madres, carnal
El aficionado explicó que, incluso de pie, la visibilidad es prácticamente nula debido a la ubicación y a los elementos que obstruyen la vista hacia la cancha.
Además, sugirió que esos lugares deberían reubicarse para garantizar una mejor experiencia.
Aficionados confirman mala visibilidad
Desde la zona de arras de campo, varios aficionados declararon que no se alcanza a ver el terreno de juego, únicamente parte del movimiento en campo como camarógrafos y asistentes.
La situación ha generado críticas hacia la organización del evento y la distribución de los asientos tras la remodelación del estadio.
Un arranque con detalles por mejorar
Aunque el Estadio Banorte vive una nueva etapa tras su renovación, la reapertura dejó ver áreas de oportunidad, tanto en logística como en experiencia del aficionado, a pesar de las múltiples soluciones que propusieron previo al partido.
Entre accesos complicados, carreteras bloqueadas y zonas de alto precio con visibilidad limitada, el regreso del Coloso de Santa Úrsula no ha estado exento de polémica en un partido de alto perfil como el México vs. Portugal.