Chivas, con la cara en alto: los cinco puntos a destacar del Rebaño en el Clausura 2026
Aunque el sueño terminó en Semifinales del Clausura 2026, el torneo de las Chivas dejó sensaciones que no se vivían desde hace mucho tiempo. Bajo el mando de Gabriel Milito, el Rebaño recuperó competitividad, identidad y conexión con su gente, firmando uno de los mejores torneos cortos en la historia de la institución.
Récord de puntos
El primer gran punto para destacar fue el récord de puntos conseguido por el club en torneos cortos. Chivas cerró la fase regular con 36 unidades, una cifra histórica que reflejó la regularidad del equipo durante todo el campeonato. El conjunto rojiblanco logró convertirse en uno de los equipos más sólidos del torneo gracias a su intensidad, orden táctico y capacidad para competir en cualquier escenario.
Los 11 triunfos en Fase Regular
Otro dato histórico fue alcanzar 11 victorias en un solo torneo corto, algo nunca antes visto para Guadalajara. El equipo encontró una mentalidad ganadora jornada tras jornada y dejó atrás esa irregularidad que durante años había perseguido al club. Las Chivas aprendieron a cerrar partidos y a sostener resultados importantes frente a rivales directos.
Identidad rojiblanca
Uno de los cambios más notorios en este proceso fue el regreso de la identidad rojiblanca. El equipo transmitió garra, presión alta, intensidad y sentido de pertenencia dentro de la cancha. La afición volvió a sentirse representada por futbolistas comprometidos con la camiseta y con una idea futbolística clara impulsada por Gabriel Milito.
Con proyecto a futuro con la Cantera
Además, este torneo también significó la consolidación de los jóvenes, quienes dieron la cara en los momentos más importantes. Entre todos destacó Santiago Sandoval, quien se convirtió en una de las grandes revelaciones del campeonato gracias a su personalidad, entrega y capacidad para asumir responsabilidades pese a su corta edad.
Sandoval simbolizó perfectamente el espíritu de estas Chivas: juventud, hambre y valentía. Su crecimiento ilusionó a la afición rojiblanca y confirmó que el proyecto de Milito no solo buscaba competir en el presente, sino también construir una base sólida para el futuro del club.
El lazo de amor entre afición y equipo
Finalmente, otro aspecto fundamental fue la confirmación de reconciliación entre el equipo y la afición. Después de años de frustraciones y desencantos, el Clausura 2026 permitió reconstruir ese lazo emocional entre las tribunas y el plantel. El Estadio Akron volvió a vibrar con su equipo y la gente se volvió a identificar con la entrega mostrada en cada partido.
Aunque el título no llegó, estas Chivas dejaron algo igual de valioso: esperanza. Gabriel Milito logró devolverle alma al Guadalajara, construyendo un equipo competitivo y con identidad que ilusiona con volver a pelear seriamente por campeonatos en los próximos torneos.