Cruz Azul: equipo errante con una identidad gigante
Jasso -hoy conocido como Ciudad Cooperativa Cruz Azul- guarda en sus adentros el inicio del único equipo que nació grande en México. La historia de La Máquina está llena de altas y bajas, como la de cualquier equipo deportivo del mundo, sin embargo, el conjunto cementero es, particularmente, singular.
Cruz Azul dominó los setentas con jugadores de la envergadura de Miguel 'Superman' Marín, Alberto Quintano, Cesáreo Victorino, Horacio López Salgado, Fernando Bustos, Eladio Vera y muchos mitos más. El Estadio Banorte -otrora Azteca- fue la casa del equipo de época en gran parte de sus éxitos, ya sea con Raúl 'Güero' Cárdenas o Ignacio Trelles en el banquillo.
Sin embargo, fue al principio de los setentas que no solo comenzó con la identidad gigante de Cruz Azul, sino con la cultura errante del equipo. Primero fue la mudanza del 10 de diciembre -ubicado en Jasso- al Azteca. Después de más de dos décadas en el Coloso de Santa Úrsula, La Máquina se mudó al Estadio Azul; para después de 22 años regresar al gigante de Coyoacán.
Después llegó de nuevo el Estadio Ciudad de los Deportes, Ciudad Universitaria y hasta el Cuauhtémoc, pero pese a las mudanzas, a Cruz Azul no lo hizo grande los éxitos, sino su gente. La pasión que provoca el conjunto celeste, a diferencia de otros equipos, es totalmente diferente.
¿Qué hace especial a Cruz Azul?
Desde los setentas, los fracasos han sido más que los éxitos para Cruz Azul, por lo que resulta ilógico que el conjunto cementero cuente con la cantidad de fanáticos que los apoyan semestre a semestre.
Pese a todo, la respuesta de qué hace especial a La Máquina la respondió el mismo equipo en la Gran Final ante Pumas, pues el cuadro celeste afrontó el compromiso con ilusión y buen futbol. Gran parte de la grandeza de Cruz Azul viene de sus aficionados, esos que han estado en las épocas más amargas y gloriosas.