El Satánico se retira en Homenaje a Dos Leyendas 2026: adiós a una leyenda de la lucha libre mexicana
A los 76 años, el líder de Los Infernales, Don Daniel López “El Satánico”, se despidió en la lucha libre profesional en la Arena México, cerrando una de las trayectorias más importantes del pancracio nacional.
La lucha libre mexicana vivió una noche histórica con la despedida de El Satánico, quien dijo adiós a los encordados en el marco del Homenaje a Dos Leyendas 2026.
Con más de cinco décadas de trayectoria, Daniel López dejó una huella imborrable tanto arriba del ring como fuera de él, consolidándose como uno de los grandes referentes del Consejo Mundial de Lucha Libre y del pancracio nacional.
El Satánico dice adiós tras más de cinco décadas de historia
La despedida de El Satánico fue a la altura de su leyenda: un triangular ante Atlantis —su gran rival— y Blue Panther, que combinó técnica, rudeza y momentos memorables.
El combate arrancó con intensidad, incluso con Atlantis lanzándose en plancha, pero Satánico cambió la dinámica al ir directamente por la máscara, llevando la lucha a un terreno más rudo. Con su experiencia, logró eliminar a Atlantis y dejar el cierre ante Panther.
En el tramo final, ambos llevaron la batalla hasta la pasarela, donde Satánico sorprendió con un sentón desde las escaleras, encendiendo al público. Ya en el ring, resistió el castigo y, en un último esfuerzo, atrapó a Panther con su clásico “nudo” para quedarse con la victoria.
Así, con triunfo incluido y ante dos leyendas, El Satánico cerró su histórica carrera en la Arena México.
El Satánico se despide de la lucha libre con una victoria más al derrotar a Atlantis y posteriormente a Blue Panther en este triangular de Leyendas.#ViernesEspectacularCMLL | #2LeyendasCMLL
— Lucha Libre CMLL (@CMLL_OFICIAL) March 21, 2026
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Un legado que marcó época en la lucha libre mexicana
Hablar de El Satánico es hablar de una escuela completa dentro de la lucha libre.
Durante cinco décadas, fue sinónimo de rudeza, técnica y psicología arriba del ring, convirtiéndose en referente en los años 80 y 90, además de ser pieza clave en agrupaciones históricas como Los Infernales.
Su legado no solo se mide en campeonatos o cabelleras ganadas, sino en la cantidad de luchadores que pasaron por su enseñanza y hoy encabezan funciones en México y el extranjero.
Con su despedida, no solo se va un luchador… se cierra uno de los capítulos más importantes en la historia de la lucha libre mexicana.