Hantavirus no es COVID-19: estas son las diferencias
El reciente brote de hantavirus detectado en el crucero MV Hondius generó preocupación internacional y provocó comparaciones inmediatas con la pandemia de COVID-19. Sin embargo, especialistas y organismos sanitarios han aclarado que ambos virus tienen comportamientos muy distintos y no representan el mismo nivel de riesgo global.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) explicó que el hantavirus no posee la misma capacidad de propagación que tuvo el coronavirus en 2020. Maria Van Kerkhove, directora interina de Prevención y Preparación de Epidemias y Pandemias, aseguró recientemente que “esto no es el inicio de una pandemia como la covid”.
Una de las diferencias más importantes entre ambas enfermedades es la forma de contagio. El COVID-19, causado por el virus SARS-CoV-2, se transmite fácilmente entre personas mediante partículas respiratorias expulsadas al hablar, toser o estornudar.
En cambio, el hantavirus suele relacionarse con el contacto con roedores infectados o con partículas contaminadas provenientes de saliva, orina o excremento. Aunque algunas variantes pueden transmitirse entre personas, especialistas señalan que esto ocurre de manera poco frecuente y generalmente requiere contacto cercano y prolongado.
¿Por qué el hantavirus no se comporta como el COVID-19?
Otra diferencia importante es la velocidad de propagación. El coronavirus logró extenderse rápidamente a nivel mundial debido a su transmisión aérea y a la movilidad internacional. El hantavirus, por el contrario, suele presentarse en brotes focalizados y vinculados con exposiciones específicas.
Los síntomas también presentan diferencias. En el caso del COVID-19, los pacientes podían desarrollar fiebre, tos, pérdida del olfato, congestión y problemas respiratorios. El hantavirus suele iniciar con fiebre, dolor muscular, cansancio y malestar general, aunque en cuadros severos puede provocar insuficiencia respiratoria o afectaciones renales.
Actualmente existen vacunas y tratamientos preventivos contra el COVID-19 desarrollados tras la pandemia. En contraste, el hantavirus no cuenta con una vacuna aprobada de uso masivo a nivel internacional, por lo que las medidas de prevención se centran en evitar el contacto con roedores y mantener espacios limpios y ventilados.