Kylian Mbappé, en los últimos minutos, rescata al Madrid y les da la victoria frente al Rayo Vallecano
El Real Madrid venció 2-1 al Rayo Vallecano en el Santiago Bernabéu en un partido tenso, largo y lleno de silbidos. Álvaro Arbeloa repitió el once que venía de golear al Mónaco, con Camavinga como lateral izquierdo, una decisión que no convenció a la grada desde antes del inicio. Hubo pitos desde la llegada del autobús y el ambiente fue de desconfianza total hacia el equipo blanco.
El Rayo no se achicó y tuvo las primeras ocasiones claras, incluida una muy peligrosa de Ratiu que provocó más abucheos en el estadio. Cuando el Madrid parecía atascado, apareció Vinicius al minuto 14 con una genialidad individual para marcar el 1-0 y calmar momentáneamente al Bernabéu. Antes del descanso, Arda Güler estuvo cerca de ampliar la ventaja, pero se topó con un gran paradón de Batalla. La peor noticia fue la lesión de Jude Bellingham, que encendió las alarmas.
En el inicio del segundo tiempo, el Rayo dio un paso al frente y encontró premio. Álvaro ganó un balón aéreo y De Frutos se adelantó a la defensa para empatar el partido al 50’, lo que volvió a desatar los silbidos. El Madrid entró en una fase de nerviosismo, con pérdidas peligrosas y un juego desordenado, mientras el Rayo incluso estuvo cerca de ponerse en ventaja, salvado solo por Courtois.
El partido se rompió en el tramo final. Mbappé estrelló un balón en el larguero y el Rayo se quedó con diez hombres por la expulsión de Pathé Ciss, y más tarde con nueve tras otra roja. El Madrid se volcó al ataque con más empuje que claridad, acumulando córners y centros, pero sin poder vencer de nuevo a Batalla. El Bernabéu pasó del enfado al sufrimiento total en un cierre caótico.
Ya en el tiempo agregado, un penalti por una falta de Mendy sobre Brahim le dio al Madrid la oportunidad de salvarse. Mbappé no falló desde los once pasos y marcó el 2-1 definitivo en el minuto 100. Fue un triunfo agónico, más celebrado por el alivio que por el juego, que mantiene al Real Madrid a un punto del Barcelona. El equipo volvió a jugar mal durante muchos minutos, pero se aferró al caos para seguir vivo en la pelea por LALIGA.