Los 'Bad boys' de San Francisco
La llegada de Jim Harbaugh como entrenador en jefe de los 49ers era una de las más grandes incógnitas para la organización de californiana, pero despejó rápido las dudas, explotó el talento de los jugadores y los ha llevado a dos Finales de Conferencia y un Super Bowl en sus tres temporadas; pero hay un sello que tiene su equipo y que, en la última semana, se ha maximizado: los problemas con la ley.
Tan solo en una semana los 'Niners' se han visto inmiscuidos en serios conflictos extra cancha. Una investigación por una supuesta agresión sexual del QB Colin Kaepernick, divulgada el pasado jueves, parecía 'la gota que derramaba el vaso' en la institución cuyos logros en la NFL se ven opacados con este tipo de problemas. El colmo llegó el pasado domingo con la detención de Aldon Smith en el aeropuerto de Los Ángeles.
El jugador fue reclutado en la séptima selección global del Draft 2011, proveniente de la Universidad de Missouri. Sin duda, Aldon tiene mucho talento, grandes recursos y capacidad para estar entre los mejores de la Liga, pero arrastra una serie de conflictos legales y de actitud. El domingo, Smith fue detenido por dar una falsa amenaza de bomba. En 2012 y 2013 ya había tenido cargos por conducir ebrio y portar marihuana, además de que un hombre fue baleado en su casa. De esta manera, Smith tiene más viajes con la policía que al Tazón de los Profesionales.
Pero mientras los altos mandos de los gambusinos estaban ocupados en aclarar los casos de sus figuras, el esquinero Chris Culliver, quien se perdió toda la temporada pasada, se declaró ayer 'no culpable' de huir de la justicia, en un caso donde también es acusado de golpear a un ciclista con una manopla el pasado 28 de marzo en San Jose, California.
Culliver ha dado más de hablar por cosas negativas que por logros personales, pues realizó comentarios homofóbicos en la semana previa al Super Bowl XLVII, frente a los Cuervos de Baltimore lo que también fue un golpe mediático para los entonces campeones de la NFC.
El problema de San Francisco para volver a la élite no está en su capacidad de conseguir triunfos y talento en el equipo, sino en el no poder controlar las actitudes y acciones de sus jugadores, las cuales no se presentan en cualquiera de ellos, están en sus figuras.