Exentrenador de la Liga MX, nuevo DT de un gigante en Sudamérica
El mercado de directores técnicos vuelve a conectar al fútbol mexicano con el cono sur. Ariel Holan, viejo conocido de la Liga MX, tiene todo listo para asumir el mando de Cerro Porteño, uno de los clubes con mayor historia y arraigo en Paraguay.
Tras su paso por el banquillo del León hace ya unos años, el estratega argentino llega al "Ciclón de Barrio Obrero" con el objetivo de enderezar el rumbo en una temporada donde el título local parece alejarse.
ACUERDO CERRADO
De acuerdo con información del periodista especializado César Luis Merlo, el acuerdo entre Holan y la directiva paraguaya es total. A falta únicamente del anuncio oficial, el técnico firmará su contrato en las próximas horas para iniciar de inmediato su gestión en Asunción.
Holan llega para cubrir la vacante generada por Jorge Bava, otro nombre con pasado reciente en los "Esmeraldas" de León. Bava dejó la institución a mitad de torneo para volver a su país y dirigir a Nacional de Uruguay, dejando un hueco que la directiva de Cerro buscó llenar con un perfil de experiencia internacional comprobada.
La llegada de Holan no es una apuesta menor. Su trayectoria incluye pasos exitosos por instituciones de peso en Argentina, acumulando títulos con clubes de la talla de River Plate, Rosario Central e Independiente (donde conquistó la Copa Sudamericana), entre otros.
Su paso por México también dejó huella, pues bajo su mando el Club León logró levantar el trofeo de la Leagues Cup, sin embargo, en Liga MX nunca logró alcanzar los objetivos y ese fue el motivo de su salida en Los Esmeraldas.
SE LE ESCAPA EL TÍTULO A CERRO PORTEÑO
El panorama que encontrará Holan en el General Pablo Rojas es desafiante. Actualmente, Cerro Porteño se ubica en la segunda posición de la tabla general; sin embargo, la distancia respecto al líder, Olimpia, es de siete unidades.
Con el torneo avanzando, el margen de error es mínimo. La misión del técnico argentino será recortar esa diferencia frente al acérrimo rival y devolverle al equipo la solidez necesaria para pelear el campeonato hasta la última instancia.