Mette-Marit, princesa heredera de Noruega, se disculpa por su relación con Jeffrey Epstein
Una bomba sacude la realeza noruega. La princesa heredera Mette-Marit volvió a disculparse públicamente luego de que documentos desclasificados el pasado viernes 30 de enero revelaran detalles incómodos sobre su vínculo con Jeffrey Epstein, el magnate estadounidense condenado por abuso sexual a menores.
“Me avergüenzo”, dijo la esposa del príncipe Haakon, luego de que saliera a la luz que ella y una amiga pasaron cuatro noches en la residencia de Epstein en Palm Beach, Florida, uno de los lugares donde el millonario agredió sexualmente a menores y por el cual fue condenado.
La información fue confirmada por el director de comunicaciones de la casa real noruega a la cadena TV2, y contradice versiones oficiales anteriores, que situaban el último contacto entre ambos en 2013.
Correos que incomodan a la corona
Los documentos publicados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos muestran que Mette-Marit y Epstein mantuvieron contacto en 2014, un año más de lo que había admitido públicamente la casa real. También se revela que Epstein invitó a la princesa a su isla privada, aunque la realeza aclara que ese viaje nunca se concretó.
La princesa da la cara: “Debí investigar mejor”
La heredera al trono noruego, a través de su equipo de comunicación, ofreció una disculpa pública y reconoció su error.
“Jeffrey Epstein es responsable de sus acciones. Debo asumir responsabilidad por no investigar mejor el trasfondo de Epstein y por no darme cuenta lo suficientemente rápido de la clase de persona que era"
“Me avergüenzo. Quiero expresar mi profunda empatía y solidaridad con las víctimas de los abusos cometidos por Jeffrey Epstein”, expresó.
Ya había pedido perdón en 2019
No es la primera vez que Mette-Marit se disculpa. En 2019, tras confirmarse que se había reunido con Epstein tanto en Estados Unidos como en Noruega, ya había expresado su arrepentimiento.
La reciente desclasificación de documentos ha reavivado el escándalo en torno a las conexiones que el magnate mantenía con figuras de alto perfil en política, negocios y realeza internacional. Epstein murió por suicidio en 2019 mientras enfrentaba cargos más graves por tráfico sexual de menores.