Sueros vitaminados en Sonora: quién es el médico investigado por la muerte de 6 personas en Hermosillo
La muerte de seis personas en Hermosillo, Sonora, relacionada con la aplicación de sueros vitaminados, ha generado una investigación que involucra directamente a un médico identificado como Jesús Maximiano “N”, quien actualmente no ha sido localizado por las autoridades.
El caso ha cobrado relevancia luego de que la Secretaría de Salud estatal confirmara el aumento de víctimas y detallara que estos fallecimientos están asociados a procedimientos intravenosos aplicados en un consultorio privado. La situación ha encendido alertas sobre la regulación de este tipo de tratamientos.
¿Quién es el médico vinculado al caso de sueros vitaminados?
Jesús Maximiano “N”, de 65 años, es un médico cirujano con estudios en la Universidad Autónoma de Guadalajara. Aunque su formación es en medicina general, en su práctica ofrecía servicios adicionales relacionados con áreas como la medicina estética y terapias alternativas.
Dentro de su catálogo de tratamientos se encontraban procedimientos como liposucción, aplicación de hilos tensores y terapias metabólicas, además del uso de soluciones intravenosas con fines energéticos o de bienestar, conocidas como sueros vitaminados.
Las investigaciones apuntan a que el propio médico preparaba y suministraba estas sustancias, lo cual es una de las principales líneas que siguen las autoridades para determinar posibles irregularidades en su uso.
Investigación en curso y número de víctimas
De acuerdo con los datos oficiales, se han identificado nueve casos relacionados con estos tratamientos. De ese total, seis personas fallecieron, una permanece hospitalizada en estado grave y dos más lograron recuperarse tras recibir atención médica.
Los pacientes acudieron al consultorio por distintas razones, como cansancio, falta de energía, dolores crónicos o problemas articulares. Sin embargo, tras la aplicación de los sueros, varios desarrollaron complicaciones severas, entre ellas afectaciones renales.
El pasado 1 de abril, autoridades realizaron un operativo en la clínica donde se llevaban a cabo estos procedimientos. Durante la revisión se aseguraron diversos insumos, incluyendo frascos con líquidos, medicamentos, expedientes clínicos y equipo electrónico, los cuales forman parte de la investigación.
Estos materiales fueron enviados a instancias federales para su análisis, particularmente a laboratorios vinculados con la Cofepris, con el objetivo de conocer la composición de las sustancias utilizadas y detectar posibles riesgos sanitarios.
En paralelo, se llevan a cabo estudios especializados a las víctimas para identificar el tipo de daño ocasionado por los sueros. Asimismo, se analiza la posible participación de proveedores en la distribución de los productos, aunque algunas empresas ya han negado cualquier vínculo.