Teotihuacán abre otra vez… pero no es igual: esto cambió tras el ataque armado
La zona arqueológica de Teotihuacán reabrió este miércoles 22 de abril luego del ataque armado ocurrido días antes, con un operativo de seguridad reforzado en coordinación con autoridades federales, estatales y municipales.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), el sitio retomó sus actividades en su horario habitual, de 8:00 a 17:00 horas, pero bajo nuevos protocolos para proteger a visitantes y trabajadores.
¿Qué medidas de seguridad se implementaron en Teotihuacán?
Tras el ataque, autoridades desplegaron un operativo conjunto con elementos de la Guardia Nacional, policías y personal de seguridad del INAH, además de reforzar los controles de acceso.
Entre las acciones destacan:
Mayor presencia de fuerzas de seguridad en toda la zona arqueológica
Revisión en accesos y vigilancia permanente
Coordinación entre los tres órdenes de gobierno
El propio INAH informó que la reapertura se realiza con un “protocolo de seguridad reforzado” para garantizar la integridad de los visitantes.
Además, se contempla la implementación de arcos detectores y sistemas de revisión, como parte de una estrategia nacional para sitios turísticos.
Reapertura parcial: zonas cerradas y restricciones
Aunque el sitio ya recibe visitantes, la reapertura es parcial.
La Pirámide de la Luna permanece cerrada por las investigaciones en curso
Algunas áreas continúan bajo resguardo de autoridades
El INAH confirmó que ciertas zonas no estarán disponibles “hasta nuevo aviso”, como medida preventiva tras los hechos violentos.
Contexto: el ataque que obligó al cierre
El pasado 20 de abril, un hombre armado disparó contra turistas desde la Pirámide de la Luna, provocando la muerte de una visitante extranjera y dejando al menos 13 personas heridas, lo que generó pánico y el cierre inmediato del sitio.
Tras el ataque, el complejo fue cerrado temporalmente mientras se realizaban investigaciones y se definían nuevas medidas de seguridad.
Regreso a la normalidad con vigilancia reforzada
Aunque la zona arqueológica vuelve a operar, el ambiente es distinto: hay más controles, presencia policiaca visible y medidas estrictas de acceso.
Autoridades federales han señalado que el objetivo es garantizar la seguridad sin afectar la actividad turística, especialmente ante la relevancia internacional del sitio.
La reapertura marca un intento por recuperar la normalidad en uno de los destinos más visitados del país, ahora bajo un esquema de mayor vigilancia y prevención.