Cuando se mira el futbol femenil desde la pasión, una de las emociones más puras es celebrar el gol. Ese instante en que se enciende el estadio, se levanta la afición y se escribe una historia. En 2025, esa emoción estuvo vivísima para México: dos mexicanas figuraron en el Top 10 mundial de goleadoras, un reconocimiento que pone a nuestras futbolistas entre las más letales del planeta y nos inspira a creer más fuerte.
Encabezando esa lista y como protagonista indiscutible está Charlyn Corral. La delantera mexicana cerró el 2025 como la máxima goleadora del mundo, con 57 goles en el año, superando a figuras destacadas del futbol europeo y continental y consolidando su impacto ofensivo a nivel global. Corral, con una trayectoria que ya es legendaria, ha demostrado que el instinto goleador mexicano puede competir cara a cara con lo mejor del fútbol mundial. Su olfato de gol, su lectura de juego y su capacidad para aparecer en los momentos decisivos han marcado una temporada de ensueño.
Y no estuvo sola: Montserrat Saldívar también dejó huella al ubicarse dentro de las mejores goleadoras de la temporada. Con 27 goles entre club y selección, se convirtió en una de las futbolistas más productivas del año. Su crecimiento constante y su capacidad para imponerse en el área la convierten en una referencia para las nuevas generaciones de atacantes mexicanas, que ven en ella un modelo de constancia, talento y entrega.
Que dos mexicanas estén entre las máximas artilleras del mundo no es una casualidad ni un accidente: es el resultado de años de trabajo, de inversiones en las ligas locales y de procesos de formación que han permitido que nuestras jugadoras se desarrollen con herramientas para competir al más alto nivel. Es un reflejo del crecimiento del futbol femenil en México, donde cada vez más jóvenes encuentran caminos claros para profesionalizar su talento y soñar en grande.
Más allá de las cifras, este reconocimiento tiene un significado profundo. Representa visibilidad para el talento femenino, apertura de puertas para oportunidades internacionales y una plataforma para que más niñas y jóvenes vean que sí se puede llegar a la cima desde México. Ser parte de este Top 10 mundial significa haber tenido constancia, haber crecido con paciencia y haber convertido cada entrenamiento en una oportunidad para ser mejor.
Charlyn y Montserrat nos entregaron goles que quedaron en la memoria de los estadios, nos hicieron vibrar jornada tras jornada y pusieron el nombre de México en los mapas más importantes del fútbol femenil mundial. Su presente es un ejemplo de ambición y su futuro, una invitación a seguir creyendo en nuestra cantera.
Este reconocimiento es de México, es de todas las que están empezando, de las que sueñan con vestir una playera, de las que ven el arco como un desafío y no como una barrera. Cuando una mexicana marca goles entre las mejores del mundo, no solo celebra un tanto: celebra un camino, una historia y el poder de una nueva generación.
¡Abramos cancha!




