A 11 días: 'La Chiquitibum', la chica que robó cámara en el Mundial México 1986
En el Mundial México 1986, en plena efervescencia de la década de los ochentas, pero con una sociedad aún conservadora y moralista, un comercial de televisión, de apenas 20 segundos, rompió esquemas y marcó para siempre esta edición de la Copa del Mundo, desafiando las buenas costumbres.
La Cervecería Cuauhtémoc Moctezuma, con sede en Monterrey, tuvo la estrategia de lanzar una campaña publicitaria, en busca de consolidar uno de sus productos insignias en el marco de la máxima justa, la cerveza Carta Blanca, sin medir que la protagonista, superaría en impacto comercial y de imagen a la propia bebida alcohólica: 'La Chiquitibum'.
Una atractiva joven bailando de forma sensual en la tribuna, entre la multitud, al ritmo pegajoso de una jocosa canción, con coro de la tradicional porra mexicana para alentar a sus equipos, con ajustados jeans blancos o en falda de mezclilla y una diminuta playera con la marca de la cerveza, robó cámara, acaparó la atención del país y dejó un precedente para futuras ediciones mundialistas de cómo aprovechar el alcance del gran evento futbolístico para comercializar fuera de la cancha.
Estuvo tan bien realizado el comercial, que muchos aficionados acudían al estadio Azteca en busca de encontrarse con 'La Chiquitibum' en las gradas, sin saber que la grabación del mismo se realizó con anterioridad y que los participantes alrededor de ella eran extras.
Pero al mismo tiempo, una interrogante creció junto con la fama del comercial, la 'necesidad' de saber quién estaba detrás de 'La Chiquitibum'.
¿Quién estaba detrás de 'La Chiquitibum?
Fue tal el impacto de la campaña que aquella joven de tez blanca, espigada figura, cabello rizado castaño acudió en 1986, en compañía de su mamá y hermana, al noticiario más importante e influyente del país: 24 Horas, con Jacobo Zabludovsky a revelar su identidad.
Dijo llamarse Mar Castro, tener 20 años de edad, ser mexicana, hija de padres españoles, estudiante de arte drámatico, actriz de teatro musical e infantil, ser parte del elenco en ese momento de 'Sonata de espectros', en el Juan Ruiz de Alarcón.
Aseveró que grabó el comercial por invitación y recortó su playera “porque le quedaba muy pequeñita y para darle un poco de la salsa, de la sangre latina al comercial”, que nunca se imaginó la repercusuión y que prefería el reconocimiento por su formación actoral.
De éxito al anonimato
Tras la euforia del comercial y el Mundial 1986, Mar Castro aprovechó su fama y protagonizó dos novelas: 'El camino secreto' (1986) y 'Dos vidas' (1988), entre algunas películas, para después alejarse de los reflectores de la farándula.
Actualmente radica en Los Ángeles, California, donde se desempeña como cantante, productora y escritora, lleva una vida tranquila, alejada de la exposición pública masiva, y ha sabido mantenerse activa dentro de la industria artística y creativa desde una faceta más privada y detrás de escena.
Sin embargo, de lo que nunca podrá escapar es la de ser un icono de la fiesta, el folclore, y la picardía ochentera, la primera 'Novia no oficial del Mundial'.
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