América y Rayados protagonizan feria de goles
JONATAN PEÑA
La Sultana del Norte fue testigo de una verdadera lucha por el boleto a la Final y el primer capítulo, de 180 minutos, no decepcionó. América y Monterrey empataron (2-2), pero los aplausos que surgieron al unísono de la tribuna al final del partido plasmaron la entrega y el espectáculo que hubo dentro del terreno de juego.
Los primeros instantes dictaron una lucha de poder por el esférico y la motivación y el ímpetu de ser protagonistas en la noche, impregnaron a ambos cuadros dentro del campo y se observó un juego sin especulaciones, dejando el nerviosismo en el vestidor.
El visitante fue poniendo la balanza de su lado y en poco tiempo, Sambueza, Jiménez y Benítez tuvieron cada uno su oportunidad de gol, pero la certeza no estuvo de su lado y dejaron escapar la ventaja parcial ante un Estadio Tecnológico que demostraba visos de impaciencia, ya que su escuadra comenzaba a ser víctima de un dominio.
Cuando parecía que las Águilas encontrarían la anotación de un momento a otro, vino el castigo a su falta de contundencia. Humberto Suazo aprovechó un balón parado tras falta de Molina y, con comba de tiro libre, venció a Moisés Muñoz, quien después de un vuelo infructuoso reclamó con dureza a su barrera catalogándola como la principal culpable del tanto en contra.
La posesión del balón siguió siendo americanista, el gol no mermó sus intenciones de buscar el resultado e ir al juego de Vuelta con un marcador favorable. Rayados, por su parte, terminó de apostar al contragolpe al menos en el resto de la parte inicial donde la pizarra ya no sufrió modificaciones y los de Coapa se fueron al vestuario acompañados de su frustración.
La escuadra de Miguel Herrera no cedió la iniciativa en la reanudación de las acciones y la tónica no cambió, presionaron, buscaron e intentaron a toda costa quebrantar el arco regio hasta que finalmente lo lo lograron gracias a un pase al espacio a Benítez que tuvo la frialdad que lo caracteriza y después de quitarse a Ibarra, definió frente al arco.
Chucho logró su gol número 50 como azulcrema hasta ahora en 76 partidos, pero, además, su equipo rompió con una racha de tres encuentros de Liguilla sin anotar en el Tecnológico.
Los fantasmas parecía que comenzaban a desaparecer y más cuando el mismo ecuatoriano marcó la segunda diana del encuentro gracias a un rebote que encontró en el área y nuevamente se quitó al arquero para empujar el esférico.
Monterrey parecía en lona; sin embargo, cuando menos se esperaba su reacción, ésta vino gracias a una individualidad de Aldo de Nigris, quien recibió en el área y sobre la marca de dos defensores sacó un disparo cruzado que fue imposible para el cancerbero rival.
Los regiomontanos mostraron a partir de ese momento otra faceta y cerca estuvieron de lograr la victoria. Un lance espectacular de Muñoz derivado de un tiro a bocajarro de Suazo, puso punto final a una noche de emociones. La eliminatoria sigue abierta, pero Rayados debe ganar en el Azteca si quiere llegara otra Final.
ASÍ LO VIVÍMOS