Canícula 2026 en México: cuándo llega y qué estados sufrirán calor de hasta 45°C
El calor más fuerte del año ya tiene fecha. La canícula 2026 se aproxima y, como cada verano, traerá consigo días con temperaturas extremas y una notable disminución de lluvias en varias zonas del país.
Este fenómeno suele aparecer a mitad del verano y se caracteriza por un periodo seco en el que prácticamente desaparecen las precipitaciones. Esto provoca que el sol pegue con mayor intensidad y eleve la temperatura en distintas regiones.
Para este año, se espera que la canícula comience entre el 12 y el 14 de julio y se mantenga hasta alrededor del 20 al 24 de agosto, con una duración cercana a los 40 días, aunque en algunos estados podría sentirse por más tiempo.
Durante ese lapso, no será raro que el termómetro supere los 37 grados e incluso llegue hasta los 45°C, especialmente en zonas donde el calor ya es habitual y las lluvias disminuyen de forma considerable.
¿Dónde se sentirá más la canícula en 2026?
No todo el país la vive igual. Las regiones más afectadas suelen ser el sur, sureste y noreste, donde el calor se intensifica y la humedad puede hacer que la sensación térmica sea aún más alta.
Entre los estados que podrían resentir con mayor fuerza este fenómeno están Veracruz, Tabasco, Tamaulipas y Nuevo León. A ellos se suman entidades de la Península de Yucatán, como Campeche, Yucatán y Quintana Roo.
También se prevén condiciones complicadas en Oaxaca, Chiapas, Guerrero y Michoacán, además de zonas como San Luis Potosí e Hidalgo, donde el calor se combina con la falta de lluvia.
¿Por qué hace tanto calor durante la canícula?
La explicación está en la atmósfera. Durante este periodo, las condiciones evitan la formación de nubes, lo que deja el cielo despejado por varios días seguidos. Sin esa “barrera”, los rayos del sol llegan con más fuerza a la superficie.
Esto no solo eleva la temperatura, también genera aire más seco y una sensación térmica más intensa. Por eso, muchas personas sienten el calor más pesado durante estos días, incluso más que en otras olas de calor.
Además, la falta de lluvias puede afectar el campo y el suministro de agua en algunas regiones, lo que complica aún más el panorama en comunidades donde ya existe escasez.
Ante este escenario, lo más recomendable es no confiarse: hidratarse constantemente, evitar exponerse al sol en las horas más intensas y poner especial atención en niños y adultos mayores.