Diablos vencen 7-5 a Pericos y avanzan a la Final de la Zona Norte
SALVADOR RODRÍGUEZ
Un jonrón de dos carreras con dos outs en la novena de Mario Valdez puso la pizarra 7-5, dejó tendidos a los Pericos de Puebla y encaminó a los Diablos Rojos del México a la primera Final de su Zona en dos años al definir, de forma dramática, la serie en su favor por 4-2 ante miles de fanáticos en el Foro Sol.
Siempre fueron adelante los poblanos, que salieron a matar o morir después de haber llegado al Infierno Solar con la serie 3-2 en su contra. Y aunque tuvieron siempre la ventaja en el encuentro, el relevo no les respondió como esperaban y con las bases llenas los Pingos empataron el juego y luego no soportaron la presión en la novena cuando los extra innings eran inminentes.
Jean Machi entró en la novena con el rancho ardiendo con un out y colgó un cero que era fundamental en las aspiraciones de los Diablos. Cuando les tocó el turno al bat, los Pingos fueron fulminantes, Luis Alfonso Cruz se embasó y más tarde llegó a segunda con sacrificio de Luis Terrero.
Ya con dos outs, Mario Valdez tomó su turno destinado a bañarse de gloria. Ante los envíos de Lorenzo Barceló lo logró. Envió la bola con su madero por todo el jardín derecho provocando que el nerviosismo de los seguidores se convirtiera en alegría y mientras miles le aplaudían, sus compañeros le esperaban ya en home para celebrar el pase.
Puebla se puso adelante en la primera con carreras de Ricardo Serrano y Luis Mauricio Suárez tras imparable de René Reyes ante los envíos de Marco Duarte. Los Pingos acortaron la ventaja a sólo 2-1 con anotación de Luis terrero tras doblete de Mario Valenzuela a Mauricio Lara.
Serafín Rodríguez amplió la ventaja tras empujar a César Tapia en la cuarta, pero en ese mismo episodio Carlos Valencia se apuntó un jonrón solitario que nuevamente le puso número a la casa y dejó la pizarra con 3-2. René Reyes, en la sexta, se voló la barda y el séptimo juego se asomó a la puerta con más fuerza que nunca hasta que Japhet Amador se echó la carabina al hombro y más tarde emparejó el juego a cinco tras un jonrón de dos carreras.
El turno del relevo fue vital para Diablos en la octava. Con la casa llena permitieron apenas una carrera que remontarían en ese mismo episodio cuando la serpentina poblana regaló una carrera con pasaportes que dejó el juego empatado a cinco y cimentó el terreno para el gran triunfo escarlata de minutos después.