El futuro de Messi y su regreso al Barça: una decisión en pausa
A pocos días del inicio de la campaña electoral en el Barcelona, que culminará con los comicios del 15 de marzo, el ambiente se caldea. Joan Laporta se prepara para dimitir y buscar la reelección, partiendo como el principal favorito. Frente a él, ya han manifestado su intención de competir precandidatos como Víctor Font, su principal rival en las elecciones pasadas, además de Xavi Vilajoana y Marc Ciria.
En medio de este panorama político, una figura icónica del barcelonismo podría inclinar la balanza: Lionel Messi. Su reciente visita sorpresa al Spotify Camp Nou para observar las obras de remodelación, documentada con fotos en sus redes sociales, desató un torbellino de especulaciones sobre su posible influencia en las elecciones.
La neutralidad de Messi en el proceso electoral
El respaldo del astro argentino a cualquiera de los candidatos podría ser decisivo, arrastrando una cantidad considerable de votos. Sin embargo, fuentes cercanas al jugador confirman que no tiene intención alguna de intervenir en el proceso electoral. La estrategia de Messi es mantenerse completamente al margen y no ofrecer su apoyo a ninguna candidatura.
Actualmente, la mente de Messi está enfocada en otros objetivos. Por un lado, compite en la liga estadounidense con su club, el Inter de Miami. Por otro, y de manera prioritaria, se prepara para la próxima Copa del Mundo, que se disputará precisamente en Estados Unidos. Esta cita es crucial para él, ya que Argentina defenderá el título y todo apunta a que será su última participación en un Mundial.
¿Un regreso al Barça en el horizonte?
A pesar de su distanciamiento del proceso electoral, Messi no ha ocultado su deseo de volver al FC Barcelona en el futuro, una intención que ha reiterado en varias entrevistas recientes. Si bien su plan de regresar está firmemente decidido, el momento y el rol que desempeñará aún no están definidos. Lo que sí está claro es que su vuelta no se materializará en el contexto de estas elecciones.
En los comicios de 2021, aunque no hubo un pronunciamiento público, su condición de capitán y jugador del equipo sugirió un apoyo tácito a Joan Laporta, basado en la buena relación que mantuvieron durante la primera presidencia de este. Laporta prometió en campaña una fórmula para renovar al argentino, una promesa que finalmente no se cumplió.
Ese episodio marcó un punto de quiebre. Messi se sintió traicionado por el presidente, lo que provocó una ruptura total en su relación. El fallido intento de traerlo de vuelta dos años más tarde solo agravó la situación. Desde entonces, Laporta ha buscado un acercamiento que el futbolista ha evitado sistemáticamente.
A pesar de su tensa relación actual con el presidente, Messi opta por la prudencia y no se posicionará a favor de ningún candidato. Esperará a conocer el resultado de las elecciones y, una vez finalizado el Mundial, comenzará a planificar su anhelado regreso a la que siempre ha sido su casa.
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