Ken Stabler: la definición de ser un Raider
Los Raiders es un caso extraño. Un equipo con un arraigo gigante, pero con pocos éxitos modernos y una falta total de interés deportivo. Sin embargo, gran parte de la fama de la franquicia, ahora de Las Vegas, fue por la década de los setenta, con nombres como John Madden, Al Davis y, sin duda alguna, Ken Stabler.
'La Serpiente' -o el 'Maestro Stabler'- tuvo una carrera exitosa en la NFL y con los Oakland Raiders, pero más que nada redefinió lo que era ser un maloso. Con el equipo malo por excelencia de la NFL, Stabler se convirtió en una insignia y cara dentro de la institución, la cual ganó su primer Super Bowl con él en los controles.
Pero vamos por partes, Stabler fue seleccionado por los Oakland Raiders en la segunda ronda del Draft de 1968. Llegar al equipo de los malosos no fue cosa sencilla, pues Stabler tuvo que comer banca del legendario Daryle Lamonica por unos cuantos años. ‘El Bombardero Loco’ siempre fue una bestia para lanzar, pero después de un mal comienzo en 1973, terminó por perder el puesto ante el joven Stabler.
Una de las historias que marcaron a Lamonica y a Stabler es de la jugada más icónica de la NFL: la inmaculada recepción. Aquella jugada de Franco Harris, que significó el pase de los Pittsburgh Steelers a la Final de Conferencia de la Americana de 1972, primero tuvo una voltereta por parte de La Serpiente, quien ingresó a mitad del último cuarto para darle la vuelta al marcador, claro, antes de la gran jugada de puro acero.
El primer Super Bowl de los Raiders
Ahora sí, vayamos a temas más agradables para Ken Stabler y los Raiders. El primer anillo de la franquicia llegó en la Temporada de 1976, en el Super Bowl XI, después de una dolorosa derrota en la segunda edición del Juego Grande. Ahí, Stabler tuvo una actuación perfecta en la paliza a los Minnesota Vikings; la tercera derrota de Fran Tarkenton.
Ese Super Bowl de Stabler solo sirvió para demostrar lo obvio: su leyenda. El mariscal de campo cambió para siempre la NFL, pues fue el primer mariscal de campo en llegar a las 100 victorias en menos partidos (150); récord que después alcanzaron leyendas de la talla de Joe Montana, Terry Bradshaw y Tom Brady.
¿Qué hizo especial a Ken Stabler?
Además de dicho trofeo Lombardi y un MVP de la NFL en 1974, la gran particularidad de Stabler fue su forma de ser, algo tan peculiar que encajó a la perfección con la identidad de los Raiders. Ken era un rebelde.
Su personalidad la escribió dentro de los bares, con algunas chicas e historias que forjaron una leyenda. La titularidad que le quitó en su momento a Lamonica no fue solo un producto de la casualidad, fue una exigencia al mismo Madden. Esa personalidad fuerte fue lo que lo hizo la leyenda que hoy es.