¿La peor entrada de WrestleMania? La edición 42 preocupa por baja venta de boletos
WrestleMania 42 se perfila como uno de los eventos más importantes de la WWE en 2026, pero a diferencia de años recientes, no llegará con un lleno total asegurado. A pocos días de su realización en el Allegiant Stadium de Las Vegas, la venta de boletos ha sido menor a lo esperado, generando inquietud dentro de la empresa.
Aunque el evento difícilmente igualará la peor entrada en la historia de WrestleMania, la cual fue registrada en 1991, las cifras actuales sí representan un foco de alerta para los directivos, especialmente considerando el crecimiento y la popularidad que ha tenido el producto en la última década.
WrestleMania 42 vende menos boletos que ediciones recientes
De acuerdo con los reportes más recientes, la WWE ha distribuido cerca de 40,000 boletos para la primera noche y poco más de 42,000 para la segunda, números que están por debajo de la configuración aproximada de 45,000 asientos por jornada.
Esta situación refleja una caída del 19.1% en comparación con WrestleMania 41, que logró superar los 60,000 asistentes por noche. En términos globales, la edición 2026 podría registrar alrededor de 15,000 boletos menos vendidos, una diferencia significativa para un evento de esta magnitud.
A pesar de ello, el tamaño del Allegiant Stadium evita que se trate de un fracaso histórico. Incluso con espacios disponibles, la asistencia seguirá siendo considerablemente mayor a la de eventos como WrestleMania VII, que apenas reunió poco más de 16,000 personas.
La WWE busca evitar una mala imagen pese a los asientos vacíos
Uno de los principales retos para la WWE será manejar la percepción del evento. Para ello, la empresa ha reducido la capacidad visible del estadio y ha recurrido a la llamada “táctica de la lona”, cubriendo secciones no vendidas para evitar que los espacios vacíos sean evidentes en televisión.
Además, en las últimas semanas se han lanzado descuentos de hasta el 25% en boletos y paquetes VIP, una estrategia poco habitual en WrestleMania, con el objetivo de impulsar las ventas en la recta final, y todo causado por la inclusión de historias para nada llamativas para la audiencia en general.
Entre las razones de esta baja demanda destacan la repetición de Las Vegas como sede por segundo año consecutivo, los altos precios iniciales y una cartelera que, aunque atractiva en papel, no ha generado el mismo nivel de expectativa que en ediciones anteriores.
Si bien WrestleMania 42 no será recordado como el evento con menor asistencia, la falta de un lleno total rompe con la tendencia reciente de la WWE y deja claro que, incluso en su mayor espectáculo, la empresa no es ajena a los cambios en el interés del público.