Osos y Vikingos jugarán al aire libre en Estadio de la Universidad de Minnesota
AP
Leslie Frazier jugó alguna vez para Chicago, donde el frío clima invernal era simplemente parte de la rutina de fin de temporada.
Recientemente recordó, quizá con ligera exageración debido al paso del tiempo, un juego contra Green Bay durante su carrera a inicios de la década de 1980 en un clima tempestuoso con un viento gélido.
"Estábamos como a menos 61 grados (Fahrenheit; - 51 C), si recuerdo bien", dijo sonriendo y sacudiendo la cabeza Frazier, ahora entrenador en jefe interino de Minnesota.
Frazier no tendrá que estar en movimiento para mantenerse caliente la noche del lunes cuando los Osos visiten a los Vikingos en el Estadio TCF Bank de la Universidad de Minnesota. Estará dirigiendo a su equipo desde la banca lo más arropado posible.
"Si logran reconocerme, será un gran logro para ustedes", comentó Frazier a los reporteros.
Los Vikingos tienen ocasionalmente viajes a finales de diciembre para jugar contra los Empacadores o los Bears, pero el equipo de la que podría ser la ciudad más fría de la NFL no está acostumbrado a condiciones congelantes. Ha jugado sus enfrentamientos como local en un ambiente cerrado desde 1982, cuando se inauguró el Metrodome.
Sin embargo, el techo de su estadio se derrumbó el fin de semana pasado debido a acumulación de nieve y hielo, por lo cual los Vikingos tuvieron que buscar una sede de emergencia, que resultó al aire libre a unos kilómetros de distancia.
La duda en el aire es sobre quién tendría la ventaja.
Los Vikingos tendrán a sus aficionados en el estadio, como cualquier equipo anfitrión, pero los Bears ciertamente están más acostumbrados a las condiciones climáticas invernales. La semana pasada en el nevado Soldier Field, fueron aplastados por los Patriots de Nueva Inglaterra.
Aunque varios de sus jugadores manifestaron esta semana preocupaciones por la seguridad del terreno de juego, dada la falta de calentadores bajo la superficie del mismo, el entrenador en jefe de los Bears Lovie Smith minimizó la importancia y efecto de una superficie potencialmente dura y del aire gélido.
"Habrá dos equipos que van a jugar bajo el mismo clima y condiciones", puntualizó Smith. "Entonces, nuevamente, no veo que al final ese sea un problema. No somos de Florida, así que no va a ser un factor para nosotros".
Las diferencias de criterio persisten incluso entre los Vikings. El pateador Chris Kluwe consideró "injugable" el estadio, mientras directivos del equipo coincidieron con la Universidad de Minnesota en que el terreno está en buenas condiciones.
Los trabajos continuaron a marchas forzadas para que el terreno quedará listo. El vocero del sector deportivo de la universidad, Garry Bowman, dijo que en la institución están "absolutamente listos" para el partido.
Los periodistas no tuvieron acceso a los entrenadores y los jugadores que el domingo recorrieron el lugar.
En cuentas de Twitter, Kluwe y otros jugadores de los Vikings se quejaron del terreno. Kluwe dijo que la superficie está "dura como concreto". Pero en declaraciones distribuidas por el equipo, el entrenador interino de los Vikings, Leslie Frazier, afirmó que las condiciones son seguras y que los jugadores no tienen que preocuparse.