Panorama del Mundial 2026 a 50 días: Críticas, retos y emoción contenida
¿El Mundial menos mundialista de la historia? Desde la elección de la sede en junio de 2018, la FIFA no se ha cansado de presumir la Copa del Mundo 2026 como un momento histórico, por tratarse de la primera organizada por tres países diferentes y la primera con 48 selecciones participantes. Sin embargo, a 50 días de que inicie el torneo, la pasión por el futbol no termina por sentirse en las ciudades sede.
Conflictos geopolíticos; dificultades para la venta de entradas de algunos partidos; problemas en la logística de algunas ciudades sedes, y protestas por parte de organizaciones civiles, son algunos de los desafíos que la FIFA y los gobiernos de los países sede todavía tienen que resolver antes del partido inuagural entre la Selección Mexicana y la de Sudáfrica el próximo jueves 11 de junio.
Romance entre la FIFA y Trump, el foco rojo del Mundial 2026
Cuando en diciembre de 2025 se realizó el sorteo para la Fase de Grupos del certamen, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, entregó al presidente Donald Trump la primera edición del Premio FIFA de la Paz, cuya medalla se colocó por su cuenta el propio mandatario estdounidense. Casi tres meses más tarde, el gobierno norteamericano lanzó junto con Israel una ofensiva contra Irán, que resultó en el asesinato de Alí Jameneí, el líder supremo iraní. A
A raíz de esa situación, la Selección de Irán aseguró que no participaría en el torneo e incluso el mismo Trump, en su momento, señaló que podía ser un riesgo para jugadores y cuerpo técnico. Ante esto, la FIFA no ha intervenido directamente y al contrario, se negó a cambiar los partidos de Irán a México -que abrió las puertas a esta modificación- con el argumento de que todos los juegos se celebrarían según el cronograma definido en diciembre.
A menos de dos meses del mundial, el combinado iraní no ha dado una actualización más de su postura y en marzo celebró un par de partidos amistosos. Sin embargo, incluso si la participación de Team Melli se mantiene, no contará con el apoyo de su afición por la prohibición de viajar que tienen los ciudadanos iraníes. Haití es otra selección que figura con esta misma limitante, mientras que Senegal y Costa de Marfil tienen algunas restricciones de viaje.
Dificultades para la movilidad y altos precios provocan desinterés en el Mundial 2026
Cuando México recibió el Mundial 1970, el costo de la entrada más barata rondó los 30 pesos mexicanos de ese entonces, mismos que una persona promedio podía pagar con un solo día de trabajo, de acuerdo con el salario mínimo de ese momento. Para el Mundial 1986, aunque los boletos tuvieron un incremento considerable, el paquete más económico de 13 partidos -incluida la inauguración y la Final- tenía un costo de poco más de ocho mil pesos viejos; es decir, 5.5 días de salario mínimo de ese entonces para 13 encuentros.
En cambio, para este año el Mundial será un "evento elite". Si bien la FIFA puso a la venta entradas accesibles, las mismas no tardaron en agotarse por la alta demanda, dejando boletos con precios estratosféricos. Por ejemplo, para la inauguruación, la categoría cuatro tuvo un precio superior a los seis mil pesos, lo que supone cerca de 20 días de trabajo para el mexicano promedio.
El problema de los altos costos, no ha sido exclusivo de México. Esta semana, trascendió que las entradas para partidos de Estados Unidos no se han vendido con la misma celeridad que de otras selecciones que jugarán en dicho país. Por ejemplo, el partido del equipo de las Barras y las Estrellas contra Paraguay en el SoFi Stadium el 12 de junio ha reportado apenas 40 mil 934 boletos de los 70 mil disponibles.
En cambio, el juego entre Irán y Nueva Zelanda, previsto a celebrarse tres días después en el mismo estadio, tenía 50 mil 661 entradas colocadas. La diferencia entre ambos encuentros es notable, ya que para el juego de Estados Unidos las entradas rondan los mil 940 dólares y los dos mil 730, para el del Team Melli hay entradas de 450, 380 y 140 dólares.
Por si fuera poco, otro desaliento que se han enfrentado los aficionados en las diferentes sedes es el de la movilidad. En el caso de la Ciudad de México, las obras de remodelación del metro avanzan a marchas forzadas y a dos meses del mundial los residentes se han quejado por las complicaciones que tiene realizar sus traslados en medio de estaciones en obra negra, sin luz y con paredes descubiertas.
De igual forma, en Jalisco, el gobierno encabezado por Pablo Lemus impulsó el uso de la Tarjeta 'Única', misma que provocó manifestaciones y protestas por la decisión del gobernador bancarizar con Broxel. Aunque el político dio marcha atrás para permitir el pago que mejor les convenga a la población, ha habido reportes de fallas operativas y limitaciones de la red de la tarjeta en la zona metropolitana de Guadalajara.
Mientras que en Estados Unidos, el costo del transporte ha generado críticas. Por ejemplo, los últimos reportes señalaron que el traslado en tren desde Nueva York hasta el MetLife Stadium rondaba los cien dólares, ya que la FIFA no planea cubrir los gastos logísticos, por lo que algunos gobiernos locales han optado por incrementar el costo al usuario para tener que cubrirlo por su cuenta.
ICE, inseguridad, indigentes y gentrificación
Más allá de las dinámicas que tendrán que adoptar los residentes de las ciudades sedes del Mundial 2026, los contextos políticos y sociales de cada país le quitan encanto al evento futbolístico más importante que existe. En México, los desalojos para la remodelación de viviendas que se convertirán en espacios de renta vía AirBnB, así como el incremento de las rentas y la falta de recursos públicos como el agua en zonas aledañas al Estadio Banorte han provocado movilizaciones, retas 'antigentrificación' y marchas en la capital mexicana.
Sumado a ello está el tema de inseguridad, que tuvo su punto crítico a finales de febrero con las balaceras que se desataron en Jalisco por la captura y muerte de Nemesio Rubén Oseguera Cervantes 'El Mencho'. Aunque las "aguas se calmaron" con el pasar de los días, el tiroteo que se presentó esta semana en Teotihuacán, en el cual murió una mujer canadiense, encendió nuevamente las alarmas.
El gobierno encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum ha mantenido el discurso de que hay garantías para celebrar el Mundial 2026 sin mayores imprevistos. Sin embargo, el mes pasado, el presidente de la Asociación de Hoteles de Ciudad de México, Alberto Albarrán Leyva, reportó que la FIFA canceló 40 por ciento de las dos mil reservaciones que tenía; y aunque externó su confianza en recuperarlas antes del inicio del torneo, por ahora no se hay cifras que confirmen el incremento de reservas en hoteles.
En Estados Unidos, por otra parte, el temor está en las redadas antimigrantes impulsadas por las estrictas políticas de Donald Trump. De hecho, hace un par de semanas trabajadores del SoFi Stadium denunciaron que muchos no cuentan con un contrato firmado, por lo que amenazaron con irse a huelga si no se les garantizaba su seguridady la exclusión de agentes de agentes de ICE de los alrededores del estadio.
En cuanto al sector hotelero, Evan Saunders, vicepresidente sénior de viajes de la empresa de inteligencia de localización Azira, declaró a Forbes que "la demanda que se suponía que generaría el Mundial no se está materializando" en ciudades sede como Nueva York, Filadelfia y San Francisco. Además, señalaron que al igual que en México, ha habido cancelaciones en Estados Unidos y Canadá.
El país de la Hoja de Maple, por último, enfrenta la polémica por el "abandono" de indigentes. Asociaciones civiles han reportado que el plan de Vancouver para recibir el Mundial 2026 no ofrece soluciones integrales para atender a las personas sin hogar o en viviendas precarias y que, al contrario, las expone a un desplazamiento forzado por los esfuerzos de "embellecimiento" de la ciudad.