Tigres no afina la puntería contra Pachuca
Tigres fue puro show con sus refuerzos en el debut del Clausura 2014 ante su gente, con un futbol sin variantes empataron a cero goles frente a Pachuca, con dos penaltis que Efraín Córtes cometió, pero el árbitro Miguel Ángel Ayala hizo de la vista gorda para marcarlos.
La presentación de Darío Burbano e Iván Estrada pasó sin pena ni gloria, generaron el primer punto ganado en el torneo, pero despiertan dudas del ataque felino que acumuló 180 minutos sin anotar gol.
Por eso la afición fue dura con el equipo y los reprobó tanto en al entretiempo como al final del juego con un abucheo fuerte porque el espectáculo presentado en la cancha no era el deseado.
Los Tuzos cumplieron a lo que vinieron al Volcán: a no perder y llevarse algún punto, y sin arriesgar de más, siendo más precavidos atrás, exhibieron el inoperante accionar de los pupilos del Tuca Feretti para abrir el cerrojo del rival.
En los primeros siete minutos Enner Valencia y Jhon Fredy Pajoy pusieron en aprietos las bandas de los felinos, pero sin batir a Enrique Palos. Al 8', Lucas Lobos probó de larga distancia pero desviado. Un argumento que se repitió durante el resto del partido.
Burbano prendió a la tribuna con pinceladas, pero sin profundidad, e intentó sorprender al Conejo Pérez al 42', sin trascendencia. Al silbatazo del descanso, un sonoro abucheo despidió al equipo.
Para el complemento, Lobos intentó sorprender con gol de vestidor, en jugada dentro del área, pero su tiro fue desviado.
Pero al 52', el central Ayala cobró la primera factura a los de casa cuando Guido Pizarro entró al área y fue pateado por Efraín Córtes, quien ya estaba amonestado. Con caída vistosa, el silbante amonestó al mediocampista.
Sin reclamar de más, los locales siguieron jugando, y al 68' nuevamente Córtes fue perdonado por Ayala, al trabar el pie derecho de Danilinho que buscó girar por el centro del área, pero cayó sin que se marcara el segundo penalti.
A diez del final, Damián Álvarez llegó a línea final y en centro raso, Alan Pulido no alcanzó a llegar a cerrar la pinza.
Tras el cero en el marcador, y sin opciones claras de gol, la afición en el Universitario despidió al equipo nuevamente con un potente abucheo.