Donald Trump no estará en el Super Bowl LVIII. Pero no es porque no lo invitaron… es porque no le gusta quién cantará en el espectáculo de medio tiempo.
En una entrevista exclusiva desde la Oficina Oval con The Post, el presidente de Estados Unidos dijo que no piensa asistir al evento más visto del año porque no puede soportar a los artistas elegidos: Bad Bunny y Green Day, quienes han sido abiertamente críticos de su gobierno.

“Estoy en contra de ellos. Creo que es una decisión terrible. Lo único que hace es sembrar el odio. Terrible”, declaró Trump al medio estadounidense.
Trump no asistirá al Super Bowl
Aun así, aclaró que su ausencia se debe más a logística que a ideología: “Está demasiado lejos. Lo haría. Me han dado muy buenas manos en el Super Bowl. Les caigo bien. Iría si, ya sabes, fuera un poco más corto”.

Trump vs Bad Bunny: capítulo dos
Esta no es la primera vez que Trump dispara contra Benito Martínez Ocasio, mejor conocido como Bad Bunny. Ya en otra entrevista con Newsmax, había dicho que su elección como artista del Super Bowl era “absolutamente ridícula”.
“No sé quién es. No sé por qué lo hacen; es una locura. Le echan la culpa a un promotor que contrataron para que les diera espectáculos. Me parece absolutamente ridículo”, afirmó.

El cantante puertorriqueño lanzó en 2023 una canción titulada Nuevayol, donde incluye un fragmento simulado de la voz de Trump pidiendo disculpas a los migrantes: “I want to apologize to the immigrants in America. . . . This country is nothing without the immigrants. This country is nothing without Mexicans, Dominicans, Puerto Ricans, Colombians, Venezuelans, Cubans”.
Y si el Conejo Malo no le cae bien, Green Day tampoco. Billie Joe Armstrong, vocalista de la banda, se solidarizó recientemente con manifestantes anti-deportación en Minnesota: “No formo parte de la agenda de los campesinos. No formo parte de la agenda MAGA”.
Entre Bad Bunny, Green Day y Taylor Swift, Trump parece tener más conflictos con los artistas que con los políticos. Lo único claro es que este año no habrá saludo presidencial en San Francisco... ni palomitas en primera fila.





